riñonera

sábado, 30 marzo 2024. Daniel va por la calle con un grupo de amigos. Lleva mi bolso atado a la cintura como si fuera una riñonera. Sus amigos se ríen de él. A él no le importa. Veo la escena como si fuese una película.
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Estoy en un pasillo muy estrecho y con poca luz. Cuando intento marcharme, una chica muy seca (intentando ser amable) me ofrece un café. Le digo que sí para que se vaya a prepararlo y aprovechar ese momento para huir. La chica me persigue. Intento que alguien me ayude, pero nadie parece verme ni oírme.

farmacia

miércoles, 20 marzo 2024. Voy hacia una farmacia para dejar un medicamento caducado. Al llegar veo por la cristalera a un chico con una máscara de gas y una pistola en la mano. Paso de largo.

una fiesta

jueves, 14 marzo 2024. Arreglo la casa de mis padres, pongo la mesa, ordeno vasos de cartón (iguales a los que había cuando cumplí quince años) y saco platos con medias noches. Se supone que va a haber una fiesta. Llaman a la puerta, es Javi. Hay dos puertas iguales, una sobre otra. Veo salir a un vecino del piso de enfrente (donde no vive nadie), un chico muy alto y muy guapo que, antes de meterse en el ascensor, mira hacia la fiesta y sonríe. Dudo si decirle que pase. Cuando vuelvo al salón, ya hay gente bailando. Veo a Jurdi bailar como un loco, dando patadas al aire. Temo que rompa la tele. Me acerco, al verme me abraza y da gritos de alegría. Está muy joven, igual que en el instituto.

verbena

martes, 12 marzo 2024. Estamos en un paseo marítimo, mirado el mar apoyados en un poyete de piedra. Un tipo nos cuenta (a una chica a y mí) que estando en una verbena, se fue liando la cosa, y estaban todos tan borrachos, que una chica y él se enrollaron mientras el público jaleaba a su alrededor. Llega otro tipo, se presenta diciendo que es poeta (no sé si lleva en la mano un cucurucho de castañas o buñuelos). De repente alguien aparece con un cuchillo y los cuatro salimos corriendo. En uno de las callejuelas hay una puerta, empujo y le digo al poeta que entremos a escondernos. Una vez dentro, veo que es un cuarto de baño.

libros tapizados

domingo, 10 marzo 2024. Acompaño a mi cuñada a su casa. Su casa es un espacio enorme en la playa entre tres paredes muy altas de piedra y sin techo. La tiene decorada con gusto. Una de las paredes está cubierta por una librería de madera oscura donde alterna libros, adornos y fotos enmarcadas. Los libros son todos de pastas duras con portadas que parecen de tapicería. Saca algunos, dice que me los lleve, que no va a volver a leerlos.
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Mi hermana hace una excursión con sus compañeros de curso (un curso con extranjeros). No sé por qué voy también en el autobús, en la última fila. El tipo que le gusta viaja con su hija y, durante el trayecto, hacen videollamadas con la madre. Me pregunto si ella sabrá que es padre de familia. El bus para y todos salen a pasear. Parece un pueblo con cuestas. El tipo se acerca a mí, me pregunta algo en inglés. Acabamos pasando el día juntos, hablando en varios idiomas. Nos reímos mucho. Cuando toca volver al bus, el tipo dice que se queda, que él vive allí. Lo acompaño a la puerta de su casa. Le pregunto si conoce a mi hermana. Sí. Le pregunto si tendría alguna posibilidad con él. No. ¿Por qué? Solo habla de tonterías y se pasa el día comiendo, dice.

alfajores

miércoles, 6 marzo 2024. Llego a un bar cutre y con mala luz. En un rincón me esperan el actor Lance Barber y Donald Trump. Aquí los tenéis, les digo y pongo sobre la mesa unos alfajores. Los desenvuelven y los prueban. Trump dice que están muy malos, pero se come varios seguidos. Saco un papel con varias caritas de colores (del verde al rojo) para que me digan qué puntuación les dan. Muy mal, dice Trump con la boca llena. Regulinchi, dice Barber. No tengo carita para regulinchi, le digo.

lentejas

martes, 5 marzo 2024. Voy a todo correr por Fuente Olletas. Hay mucho tráfico, pero como llego tarde cruzo entre los coches. En realidad no sé dónde voy ni por qué tengo tanta prisa. Un chico me hace señas desde su coche, que me acerque. Dice que me vio en no sé dónde y por eso viene a la charla de hoy. De repente recuerdo que tengo una charla y entro a todo correr por calle Cuba. Subo a un piso que han reformado para que tenga salas grandes. Hay mucho público. No sé bien de qué tengo que hablar y no llevo nada, ni libros ni libreta siquiera. Veo a Cristina al fondo, recostada con las piernas sobre una silla y los brazos cruzados. Le pregunto si tiene algún libro mío. Niega con la cabeza de muy mal humor. Subo a la tarima del escenario. Hay un tipo con papeles delante. Hago un comentario sobre lo feo que es el centro de mesa (una especie de cactus de caramelo rojo de medio metro). Dice que lo ha llevado él. Mientras el público toma asiento, nos sirven puré de lentejas. Me lo como muy rápido, como si no hubiera comido en días. Están casi tan buenas como las que yo hago les falta picante yo le pondría picante a todo hasta al agua, digo todo seguido mientras rebaño el plato.

arena

lunes, 4 marzo 2024. Un tipo baila en una zona vacía enorme cubierta de arena. Creo que lleva la cabeza rapada y va desnudo, pero no estoy segura porque él mismo, la imagen, todo es color sepia (recuerda a los espectáculos de La Fura dels Baus). Le hago una foto. Al ampliarla, sentado a un lado, veo a un niño muy gordo bostezando. Detrás de él me sorprende ver a Alberto con cara de estar aburriéndose. Seguro que cuando le pregunte si le ha gustado dirá que sí, pienso. También pienso que todo eso que está sucediendo es un sueño y cuando lo escriba le pondré de título "Los amigos de mis amigas son mis amigos".

una de espías

viernes, 1 marzo 2024. Todo sucede como en una película de espías. Un tipo nos presenta (a mi madre y a mí) a su madre, pero la mía ni le tiende la mano, sigue hablando sin parar con otra persona. Pienso que ese desprecio lo pagaremos (estamos en un país árabe, su supone). Me siento a descansar en un escalón y me doy cuenta de que se me ven las piernas. Intento tapármelas con tela de saco y escondo la cara entre las manos cuando pasa un autobús.