miércoles, 7 octubre 2026. Estoy sentada al fondo de un bar estrecho y largo. Alguien me gasta una broma dándome una mala noticia (no recuerdo cuál). Me doy cuenta de que es mentira y le respondo con tranquilidad. En ese momento el suelo y las paredes tiemblan. Dudo si la broma iba en serio.