aguacate

martes, 30 junio 2026. Alberto dice que llegamos tarde, pero se entretiene metiéndose detras del mostrador de Correos a hablar con una chica rubia muy gorda con los ojos saltones. Me doy cuenta de que voy sin zapatos y salgo. La calle tiene un palmo de agua. En un principio me remango los pantalones (que son de pijama), pero cuando veo que el agua sigue subiendo los suelto y dejo que se mojen. Alguien me dice que ha crecido un árbol en el descampado. Me extraña puerta era de tierra de obra. Cuando llego, efectivamente, hay un arbolito de menos de un metro de alto con varios aguacates. Me quito los pantalones, los exprimo sobre el árbol para regarlo.