minicuna

jueves, 15 octubre 2026. Elisa ha organizado una fiesta. La veo llegar a lo lejos, vestida de novia con un séquito. Alguien me dice que sería mejor llevar a la niña a la cama. Miro a mi sobrina de doce años pero es un bebé. La cojo en brazos, intento dormirla, la dejo en una habitación llena de juguetes, en una minicuna que parece una hamaca. Salgo un momento a recibir a Elisa. Alguien me grita que la niña está llorando. De repente la niña ha crecido, tiene unos seis años y dice que me odia, que no quiere volver a verme por haberla dejado sola.