abejas

sábado, 8 mayo 2021. Son las ocho y media y creo que he quedado con Antonio a las nueve para ir al cine. Intento llamarlo para preguntarle, pero no recuerdo su número. Hay un teléfono de baquelita en la pared del pasillo. Llamo a mi tía E. Le pregunto si sabe el número de Antonio. Me lo dice, e inmediatamente se pone a hablar de otra cosa. Mientras habla, desde ese mismo teléfono, llamo a Antonio, le pregunto a qué hora habíamos quedado. A las ocho, dice muy flojito. ¡Pero si son las ocho y media! Sí, estoy en el cine. Pienso que me está gastando una broma porque lo he llamado al fijo de casa de su madre. No digo nada. Él sigue hablando y voy quedándome dormida en pie, en el pasillo. Su voz se va convirtiendo en un zumbido de abejas.