a pan

miércoles, 24 junio 2013. Juan está sentado en una grada vacía, muy blanca, que parece un decorado de aquel programa que se llamaba "El planeta imaginario". Me acerco y, sin decir nada, se levanta y me da un abrazo. Su cuello huele a pan.

hacer reír

martes, 23 julio 2013. Por como vamos vestidos, parece que volvemos de una fiesta. Se abre la puerta de un ascensor, corro hacia dentro. El ascensor se transforma en un autobús. El autobús debe volver a recoger a más gente. le digo a Alberto que nos hagamos los dormidos para que, cuando se vuelvan a abrir las puertas, los demás se rían.

tempus fugit

domingo, 21 julio 2013. Debo encontrar unos regalos y envolverlos. Dentro de cada mueble o cajón que abro aparece un regalo a cual más infantil. Cuando me decido a envolverlos, porque no me queda tiempo para seguir buscando, el papel de regalo siempre me queda corto. Llaman a la puerta, son varias vecinas que, sin mediar palabra, entran en casa, abren los cajones y se llevan los manteles que mi madre bordó de joven.

arcos de pan

sábado, 20 julio 2013. Chiringuito en blanco y negro. Una señora saca un cubo muy sucio lleno de pescado. Para que se vea lo fresco que está los tira sobre la arena para que la gente vea cómo saltan. Da asco. Todos se arremolinan sobre el cubo. Digo que nos cambiemos de sitio. Nos alejamos y sale el sol, y ahora todo es a color. Hay una mesa libre muy cerca de la orilla, y seis sillas. Una está ocupada por más de veinte barras de pan u unos picos largos que parecen arcos de violín. Hay dos Hugos. Uno bebe cerveza el otro dice que no bebe alcohol y pienso que se habrá hecho de alguna secta extraña. Le pregunto al Hugo que bebe alcohol si los picos de pan no le recuerdan al taller de su padre. Niega con la cabeza sin dejar de comer.
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En los huevos Kinder regalan figuritas de cómic que ha diseñado Federico del Barrio. Si las colocas sobre la mesa o en el suelo de casa no pasa nada, pero si las colocas sobre cualquier acera se vuelven a tamaño natural. Las aceras comienzan a llenarse de estatuas preciosas, de personajes.

chino coreano

viernes, 19 julio 2013. Cristina se va a trabajar. Antes me da algunas instrucciones sobre su casa. Al chino no le hagas caso, me dice. Un hombre chino muy mayor, en ropa interior, pasa de un dormitorio a la cocina, desayuna de pie. ¿Le digo hola en chino o en español? En nada, porque es coreano y no te comas mis galletas, dice y se va.
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Manuel y yo cruzamos el puente de Pasillo del Matadero de vuelta a casa. Unos tipos sin camiseta corren hacia nosotros, vienen huyendo de algo. Mejor te acompaño hasta la puerta, dice Manuel. Por una de las calles, un grupo celebra el 18 de julio. No sé quiénes me dan más miedo, le digo.

metrópolis

jueves, 18 julio 2013. Estoy en un local oscuro con las paredes de ladrillo. Comienza a llegar gente, no conozco a nadie, todos parecen triunfadores. Entra Luciano con un lienzo enorme, lo extiende en el suelo. Yolanda le da instrucciones de dónde debe retocarlo. Me alegro de verla, la abrazo, está guapísima. El pelo te brilla de felicidad, le digo. Me cuenta que va a enviar a Luciano a Nueva York, que le ha conseguido una exposición en la mejor galería. Me acerco a felicitarlo, pero él sigue retocando el lienzo. El lienzo representa una calle llena de gente. Me recuerda a Metrópolis de Grosz, pero no digo nada. Le pregunto a Yolanda si se va con él, dice que sí, la sonrisa no le cave en la cara. Todos se van pienso y siento una pena enorme.

frac y motosierra

martes, 16 julio 2013. Alberto y yo paseamos por la explanada de Conde Ureña. Veo a un tipo con frac, en el jardín de su casa, probando una motosierra. Le digo a Alberto que corra, que lo conozco y es peligroso. Ya en casa, le enseño un recorte de periódico donde alguien ha escrito en el margen, a lápiz y con mala letra, varios nombres de enfermedades mentales. Llaman a la puerta, le digo a Alberto que se esconda porque puede ser el loco. Intento meterme en el altillo del armario. Alberto abre la puerta: su hermana, su sobrina y su sobrina nieta vienen de visita. Les cuento lo del tipo de la motosierra y les enseño el periódico. Ellas sacan regalos de varias bolsas. ¿A qué parece Navidad?, dice feliz mi sobrina.

nutria gigante

lunes, 15 julio 2013. Voy en el asiento del copiloto en un coche en marcha y sin conductor. Cambio como puedo de asiento e intento aparcarlo, pero me meto sin querer en un jardín. El coche se para y empieza a menguar hasta convertirse en un vehículo estrafalario. Pienso que si consigo arrancarlo volverá a ser como era. Veo a Chivite sentado en unos escalones convertido en músico callejero. Le pregunto si sabe dónde tiene el contacto ese modelo. Se ríe, no contesta.
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Estoy en un cine. En vez de asientos hay camas. No hay nadie más. Pienso que es la segunda vez que ponen una película sólo para mí. En el sueño consta que es una película que quiero ver desde hace mucho. De repente aparece mi hermana y enciende las luces de la sala. se sienta al borde de mi cama y dice que le tome la lección. Entra mi madre y apaga la pantalla. les digo que es mi única posibilidad de ver esa película. Mi madre, a regañadientes, vuelve a encender la pantalla. aparecen imágenes en blanco y negro de accidentes aéreos, entre ellos, una nutria gigante que se come a los pasajeros según salen de un avión.

torneo de rana

domingo, 14 julio 2013. Camilo y yo jugamos en un torneo de rana. La rana no está colocada en una mesa, está en alto, como si fuéramos a jugar al baloncesto. Es imposible que ganemos, le digo. Él tira unas fichas rojas al aire, no cuela ni una. A nuestro lado, una pareja de chicas, las mete todas. Cuando me toca tirar, mis fichas son de goma y al lanzarlas se quedan flotando en el aire.

laberinto

sábado, 13 julio 2013. Andrés salta desde una ventana. Me asomo rápidamente para comprobar que está bien. Lo veo nadar feliz en un pantano. Después Alberto se sube a un árbol que queda justo en la orilla y se lanza también al agua. Mientras tanto, intento salir de esa casa, pero no doy con la salida, siempre aparecen puertas nuevas, habitaciones que no conocía y, como todas están sin muebles, soy capaz de distinguir unas de otras. Además, para salir debo apagar la luz anterior y encender la siguiente antes de continuar. 

tinte

viernes, 12 julio 2013. Juan viene a verme. Me sorprende verlo con el pelo tenido de rubio, pero no digo nada. Se recuesta en el sofá y habla. me cuenta muchas cosas. No se ha quitado el bolso bandolera que lleva, pero no digo nada.

cumpleaños mortal

miércoles, 11 julio 2013. Después de caminar mucho llego a una casa de pueblo. Me acompaña una niña que no ha dejado de recitar poemas (muy buenos para su edad) durante todo el viaje. Al fondo de la casa veo un patio con mucha gente en pie, en filas ordenadas. A la entrada veo a mi abuela y a una de mis tías abuelas. me sorprende verlas vivas y, sobre todo, tan maquilladas. Abrazo a mi abuela, le doy muchos besos, le digo que me alegro de volver a verla. Me dice que no se lo diga a nadie, pero que en realidad no va a celebrar su cumpleaños sino que va a morirse esa misma noche. No lo entiendo porque murió hace muchos años, pero no digo nada. Me alegra en cierto sentido que ahora vaya a morir con una fiesta. En el patio, mi hermana grita que hay comida de todos los países, pero los platos ya están casi vacíos. Mi suegra también está viva, alguien le ofrece unos caramelos. Antes de que se los coma, le advierto de que son de regaliz y plátano. Gracias por avisar, dice. Veo a Andrés y a Antonio al fondo, les pregunto si hay algo de beber. Antonio saca unos vasos con hielo de un hueco de la pared. Un tipo muy gordo con pinta de saber de cómics se sienta a mi lado. Dice que se alegra de que sólo le hiciera una pregunta. Al parecer le pregunté si un libro de Jota era bueno. Dice que es muy bueno y se ofrece como agente. Se lo diré, le digo, pero no te hagas muchas ilusiones.

circunferencia

lunes, 8 julio 2013. Un grupo de gente forma una circunferencia a pocos metros de la orilla. Camilo ha decidido ahogarse voluntariamente y están, no sé bien si acompañándolo o simplemente esperando a que acabe. Corro hacia a ellos, grito para que le ayuden, se van, intento sacar a Camilo del agua pero no doy con él.

vida extra

domingo, 7 julio 2013. Daniel y yo buscamos un bar para sentarnos a hablar. Se va haciendo de noche y empezamos a encontrarnos a conocidos que van vestidos estrafalariamente y llevan cosas absurdas en las manos. me recuerda a un juego de ordenador donde tengamos que librarnos de ciertos personajes y conseguir vidas extras para poder sentarnos tranquilamente

días azules

sábado, 6 junio 2013. Miro un calendario en una pared muy blanca. No hay nada más. Miro algunos números marcados en azul y siento una tristeza enorme. Cuento los días que faltan para que alguien vuelva.

josemiguel

miércoles, 3 julio 2013. Pueblo en fiestas. He quedado con mis padre para la hora de comer. Mientras, hago tiempo con Paquito (mi amigo cuando era niña). Dice que me tiene una sorpresa. La sorpresa es José Miguel (un niño al que no he vuelto a ver desde hace 33 años). Paquito se queda en un bar y nosotros nos vamos a caminar por el pueblo. Hablamos, no como si nos hubiésemos visto ayer, mucho mejor. Nos reímos mucho. No te recordaba tan ingenioso (de repente ayuda a un chico a cargar su furgoneta), ni tan amable, le digo. Le pregunto por sus hermanas. Me alegra que las nombres, ahora puedo hablar de ellas sin tapujos, dice. Lo malo llega cuando tenemos que saltar un escalón de unos 3 metros. Tírate, me dice desde abajo con los brazos abiertos. Le digo que daré un rodeo. El rodeo se complica, aparezco por terrazas de casas abandonadas y bancales sembrados. Estoy mucho más lejos y más alto. Lo veo que me mira, desde tan lejos, abre los brazos y dice: tírate. Nos reímos. En los bancales está Paquito y vuelve a ser un niño que juega con la tierra. Gracias, le digo.

cerdos con sombrero

martes, 2 julio 2013. Voy por un camino entre dos filas de árboles. A lo lejos veo que se acerca un grupo de personas y todos llevan sombrero. Cuando están a pocos metros me doy cuenta de que son cerdos que caminan erguidos. Algunos llevan una botella de vino bajo el brazo. Los sombreros son de fieltro verde. Me detengo asombrada. Al pasar justo a mi lado, caminan a cuatro patas sin mirarme. Después vuelven a erguirse.

en cabestrillo

domingo, 30 junio 2013. Alberto y yo nos elevamos en vertical y nos desplazamos por encima de la gente. Parece que la ciudad está en fiestas y las calles llenas. Volvemos al suelo, hay tanta gente que me pierdo. Veo a Virginia con un grupo, la abrazo, lleva el pelo rubio, está preciosa. Vicente lleva el pelo afro, le queda muy bien, pero resulta ser una peluca. Se les ve muy felices. Me despido y sigo buscando a Alberto. Veo a Camilo solo en un bar, sentado frente a una mesa enorme y vacía como si estuviese esperando a un grupo de amigos. Se levanta a saludarme. Lleva el brazo izquierdo en cabestrillo, dice que apenas puede moverlo. Está muy delgado parece un pájaro caído de un nido. Me da la mano para despedirse, se la beso y me voy. No sé cómo volver a casa, no reconozco ninguna calle y ya están todas vacías.

última sospecha

jueves, 27 junio 2013. Caigo en un agujero de arenas movedizas. Mientras me ahogo, no comprendo que el agujero sea perfectamente redondo y el agua esté helada.

tanatobook

miércoles, 26 junio 2013. Inventaban un facebook para después de muertos. Simplemente con una solución salina conseguían que el cerebro enviara imágenes de sus "viajes". Todas las fotos eran aéreas y desencuadradas. Los muertos competían para ver quién era capaz de volar más lejos. La gente empezaba a suicidarse para poder abrirse un tanatobook.

carroza barco cocina

lunes, 24 junio 2013. Llego con Elvira a casa de Rosamari (una amiga del colegio a la que no he vuelto a ver). Intentamos saltar por su azotea, pero rompemos algo, hacemos ruido y decido que es mejor avisarla. Le presento a Elvira. Se saludan juntando las lenguas un segundo. Rosamari lleva por cabeza una lata de aceite de cinco litros con su cara dibujada. Todo eso (la naturalidad con que se toma que asaltemos su casa, el saludo con Elvira, su cabeza de lata) me sorprende, pero no tanto como debería. En la terraza hay una cocina de madera de varios pisos con forma de barco. En cada piso hay alguien supuestamente famoso cocinando. En el piso más altos veo a Federico y a León de Aranoa. Conduce Antonio Soler. Alguien me dice que los distraiga un rato mientras no salen las carrozas. Veo a Isabel con una maleta y les cuento cuando le tocó viajar junto a todo un equipo de fútbol, a ella que detesta tanto el fútbol. Isabel se sienta y se ríe. Alguien me dice que debo seguir entreteniendo a los de la carroza, pero que no olvide que sólo me quedan unos minutos para recoger un certificado en Correos. Miro la orden de aviso y el remitente es Rilke. Tampoco me sorprende tanto como debería. Le pregunto a Alberto si me acompaña, pero se tumba en el suelo, se tapa con una pequeña manta amarilla y dice: Hoy dormiré aquí.

basura

jueves, 20 junio 2013. Han vuelto a hacerlo, dice mi madre al abrir la puerta que da al jardín. Alguien ha tirado varios pollos (sin cabeza, sin plumas) y los ha debido de tirar desde lejos porque están reventados. Mi padre se queja, más por asco que otra cosa. No te preocupes, si te fijas, no son pollos, son gallinas (algunas tienen dentro huevos), y la pierna es de mujer (también hay una pierna humana junto a la puerta), le digo a mi padre para tranquilizarlo. Eso significa que no os los tiran a vosotros, los tiran contra mí, le digo como si fuera de una lógica aplastante y eso lo solucionara todo.

de sopa en sopa

martes, 18 junio 2013. Sanmartín y yo comemos sopa en silencio. Me pasa una papelito doblado con mucha discreción. "Lástima que no te guste el Batlle city". Sigo comiendo. Me pasa otro. "Lástima que no te guste el Batlle gear". Lo miro. Nunca me han gustado los juegos ni los pasatiempos, le digo. Muy despacio, mete un tenedor en su sopa, saca un pelo y lo deposita en mi plato.

oro

domingo, 16 junio 2013. Llego a Hacienda. Me acerco a una de las mesas y me dicen que espere un segundo. Llegan dos tipos a los que atienden de inmediato. Después el funcionario se levanta y se va. Le pregunto a su compañero si volverá pronto. No sabe. Se forma una cola variopinta. Una funcionaria llega con una especie de carrito de helados y comienza a repartir copas de cava con virutas de oro. Me ofrece una. Le digo, suficientemente fuerte para que me oiga toda la cola, que tomar oro me parece una soberana estupidez. La cola protesta, quieren lincharme. Yo me río. Una mujer intenta ofenderme diciéndome que ella jamás a comido granada.

el masip

viernes, 14 junio 2013. Camino por la acera. A lo lejos alguien que camina hacia mí. Cuando está a pocos metros, veo que es Joan. Nos abrazamos. La felicidad.

árboles con pomo

jueves, 13 junio 2013. Camino con Odila (una compañera de colegio a la que no veo hace años) por un camino de tierra. Ella prefiere bajar al bosque. Nos perdemos. Le digo que conozco un truco para no dar vueltas inútiles: cada vez que dejamos atrás un árbol, lo toco con el índice y se convierte en una puerta cerrada. A Odila le sorprende que la puertas tengan incluso pomo.

ataúd pastillero

miércoles, 12 junio 2013. Me cuesta llegar a casa. Las aceras están cubiertas de piedras enormes como las que ponen en los puertos para detener las mareas. Entre las piedras hay gente atrapada. Intento no pisar a nadie, abrir camino también para ellos. Cuando al fin llego a casa hay una especie de fiesta. Mucha gente que no conozco alrededor de una mesa larga y rectangular. Veo que se han bebido la garrafa de Pajarete y que Alberto se enfadará cuando vuelva. Mi madre dice que hay un paquete para mí. Pienso que es un libro, pero es un ataúd. Lo miro con insistencia, lo miro como si tuviera superpoderes. En unos pocos segundos lo he convertido el un pequeño pastillero con forma de ataúd.

todos comen papel

martes, 11 junio 2013. La casa de mis padres se ha llenado de caballos, pero a nadie parece importarle. Me refugio en el que fue mi cuarto, un caballo se está comiendo mis libros. Al verme en el espejo tengo el pelo muy largo. Me siento tan feliz que decido salir a comprar el periódico. Mi madre dice que es muy tarde y que aún tengo que contarle lo del garaje. No sé qué es lo del garaje, pero le digo que sí, que después y me voy. En el ascensor hay más botones de la cuenta. Algunos tienen números y otros nombre. Por curiosidad le doy a uno que pone Salitre y aparezco en una parada de la calle Salitre. Llego a un bar, Alberto está sentado, esperando que le sirvan. Te he comprado el periódico, le digo. Lo va rompiendo a trocitos, y se lo come.

772

lunes, 10 junio 2013. Dentro de una casa de piedra que se cae, una mujer cuenta su vida. La cuenta en verso. No son poemas, es su vida y la cuenta sentada. Todos nos arremolinamos a su alrededor porque habla muy flojito. Un hombre enorme, con un jersey de lana, me empuja. La lana me pica en la cara. Le digo con una sonrisa que es un maleducado. Se quita el jersey, pienso que va a pegarme. Dice que no tengo derecho a estar allí. Aquí sólo pueden estar quienes hayan escrito un mínimo de 200 poemas. Ale me mira, me da un codazo, se ríe. Hago una cuenta mental de todos los poemas que he escrito. 772, pienso.

de manzanas y pulgares voladores

domingo, 9 junio 2013. Alguien dice que va a empezar "Magic mystery tour" y todos empezamos a caminar hacia un cubo envuelto en tela negra en mitad de un descamapado. Yo camino desnuda, pero a nadie parece importarle. Al llegar, nos dicen que han cambiado la película por "Iron man". Decepcionados, nos sentamos a comer. Nos sirven un menú en bandejas metálicas de las que se usan en la cárcel. Jonás mira su manzana asada cubierta de sirope y la esconde debajo de la mesa. Alberto le dice que está muy feo tirar comida. Aloma llega con una falda de vuelo, que al parecer le había regalado Jonás. Aloma coge la manzana y se la come en dos bocados con los ojos muy abiertos. Jonás se arrodilla, le pide perdón y llora abrazado a la falda.
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Rebollo dice que si me agarro a sus pulgares llegaremos antes. Se coloca detrás de mí, coloca los brazos como si fueran los brazos de un sillón, y al agarrarme a sus pulgares, efectivamente, nos elevamos y avanzamos muy rápido. Cuando llegamos a una especie de hangar muy blanco, otros han llegado antes que nosotros. Una chica con collar de semillas me dice que no sabe cómo decirle que está embarazada. Quiere que se lo diga yo. Ahora mismo no puedo, le digo, tengo que encontrar los cubiertos de plata de mi madre. Aquí están, dice la chica y me los entrega envueltos en una camiseta.