australia

miércoles, 17 junio 2009. Estoy muerta. Desde donde estoy, veo que la policía piensa que Camilo de Ory me ha matado. Sin duda es el asesino, tenemos pruebas, les oigo decir, en el lugar donde se encontró el cuerpo hay huellas de sus zapatos. Desde donde estoy, intento escribir una carta que le llegue a Ory antes que la policía, advirtiéndole que van a por él, que escape lo antes posible, y explicándole que no fue buena idea comprarnos el mismo modelo de zapatos. Vete a Australia, le digo en la carta, no lo dudes ni un segundo y vete a Australia.