sábado, 16 mayo 2026. Recibo un mail de Marcos pero, en vez de táblet, lo que tengo delante es una pizarra muy arañada. No se entiende la letra. Miro la hora en un despertador que hay a mi izquierda. Le escribo a su hermano Jurdi, le pregunto si para ir al instituto se ponía despertador. Me responde inmediatamente muy ofendido (la pizarra esta cada vez mas arañada). Dice que nunca usó despertador y que por favor no le saque más el tema. B para ya para ya para ya, escribe.
ternero rubio
viernes, 15 mayo 2026. Alberto y yo subimos por calle Carrión. Es de noche y solo hay una farola encendida. Creo ver algo que baja. Es un ternero rubio precioso. Suben coches, lo esquivan, pero una moto derrapa y los motoristas caen. Intento parar el tráfico, pero nadie parece verme. Corro detrás del ternero, lo empujo con mis gestos a una de las casas. Entra. Entro detrás y veo que se encierra en una habitación (no comprendo cómo ha abierto y cerrado la puerta). Abro y le pregunto si quiere algo de comer. Está tumbado, niega con la cabeza. Alberto dice que tenemos que irnos. Le digo que antes habría que llamar a la policía. Dice que de estas cosas se encarga la Guardia Civil. Busco el número en una guía de teléfonos, pero avisa, en letras grandes, que la Guardia Civil solo atiende para consultar los horarios delos partidos del Málaga.
hoja de hierba
miércoles, 13 mayo 2026. Hay un perro atado con una cuerda muy corta. Me tumbo junto a él. Busco a tientas la hoja de hierba más larga y, sin arrancarla, me la paso alrededor del cuello. Hasta que venga alguien a desatar al perro me quedaré con él, pienso. Por mi postura, tumbada sobre la tierra detrás de unos arbustos, sin moverme, para que la hoja de hierba no se rompa, pienso que no nos encontrarán nunca.
demasiadas advertencias
amigas
tiovivo
cucarachas
solar
jueves, 7 mayo 2026. Estoy parada en la Gran Vía de Madrid sacando todas las cosas de mi mochila y poniéndolas sobre un poyete, como si buscara algo. Se me acerca un señor con un plano abierto, me pregunta dónde está la calle X (no recuerdo el nombre, pero era un nombre muy divertido). Le preguntó si está seguro de que exista una calle con ese nombre. Dice que sí, que está justo ahí (señala con el dedo). No le digo nada, pero pienso que si sabe dónde está y además tiene un plano para qué me pregunta. Dice que mire en su móvil como se llega. Al coger su móvil la funda se derrite. El hombre me mira con mala cara. Me hago la loca y le señalo donde él señaló antes, pero ahora hay un solar enorme, una Madrid vacía, no de gente, de edificios.
hoy mi madre soñó por mí
miércoles, 6 mayo 2026. Noche de insomnio, no he soñado. Mi madre, durante el desayuno, me cuenta que está muy contenta porque ha soñado algo precioso. Que iba por el seminario y después por el Monte de las tres letras, viendo un montón de ruinas, egipcias y árabes que acababan de descubrir. Que iban andando sobre tierra mojada y charcos, y que tenían que levantarse un poco. unas túnicas largas que llevaban para que no se ensuciaran. Que todo lo que contaban era interesantísimo y le da pena haberse despertado porque estaba aprendiendo muchas cosas.
mar negro
martes, 5 mayo 2026. Estoy lo que parece una fiesta de colegio. Están divididos en habitaciones y en el patio. Entro en una clase bastante estrecha donde han colocado los pupitres en línea. Todos me saludan cariñosamente como si me conocieran. Yo no conozco a nadie. Alberto llega y se da golpes en el,pecho con los puños, como haría un gorila marchó alfa. Es mi marido les digo a los demás en tono jocoso, para que se rian. Nadie se inmuta. Alguien nos regala una botella de licor amarillo con muy mala pinta. Parece de Licor 43, pero no tiene etiqueta. Salimos e intentamos regalársela a alguien. Alberto incluso entra en un restaurante y se la ofrece a una familia que está comiendo. Al volver de nuevo al colegio, una niña se acerca como un insecto diminuto, tamaño cabeza de alfiler, entusiasmada. A mí también me gustan los insectos, le digo. La niña será la vuelta y se lo enseña a su madre. Miró a lo lejos y veo olas muy negras en el mar. No sé de dónde ha salido el mar.
terapia
tormenta
anillo
fiesta y congreso
edredones
martes, 28 abril 2026. El edificio donde viven mis padres parece una residencia de estudiantes. En la calle han montado una fiesta. Subo y bajo para ver si la lavadora ha terminado y poder tender la ropa. En el dormitorio de mis padres hay alguien poniendo música bajo un montón de edredones. No me atrevo a entrar y me voy antes de que me descubra. Bajo las escaleras como si volara, sin rozar el suelo, tomando impulso en los cambios de rellano, apoyandome levemente en el pasamanos. Me gusta esa sensación. Me olvido de la ropa, y subo y bajo por placer.
falso miki
bolas sorpresa
lentejas
cubos
retales
nicho
grupo escultórico
persiana
canas
síndrome de serrucho
cajero
gatos estáticos
cubo
cabra
el bebé más bonito del mundo
u2
rave
mafia
jueves, 12 marzo 2026. Tengo a un bebé en los brazos. Lo acuno, le digo cuánto lo quiero. Crece de momento. De repente es un adolescente. Un coche negyo con los cristales tintados se acerca. El chico va hacia el coche. Le digo que todavía está a tiempo de no meterse en problemas. Le recuerdo cuánto lo quiero, pero entra en el coche y desaparece.
cariño
regalo
martes, 10 marzo 2026. Estamos en un bar esperando a que nos traigan los cafés. Llega la camarera. Esta tan cansada que le digo que se siente a desayunar con nosotros. Se toma el café de un trago (y eso que es una taza enorme). Hoy es mi cumpleaños, dice. Dudo si regalarle mi bufanda. Pienso en la ciudad que llevo en el bolso. ¿Le regalo esa muñeca tan fea que me han regalado?, pregunto a Alberto. Alberto me mira con cara rara.
cabezas
cono
cortina
dildos
vermú
falda escocesa
autoayuda
cortina
alemania, esa incógnita
segunda mano
idiota
colegio
biblioteca
cineclub
esquinas dobladas
botellines
kiosco
lunes, 2 febrero 2026. Estoy detrás de un kiosco esperando a alguien. Estoy apoyada en un balón grande blanco. Llega una pareja. Él le propone ir a un sitio y ella niega con cara de asco. Él le dice que se vaya a casa si quiere. Ella se aleja. La veo de espaldas. tiene muy buen tipo y camina elegantemente. Él sonríe satisfecho y llama por teléfono. Vanessa, ya podemos quedar, dice. Lo miro fijamente, le digo que está muy feo que engañe una mujer tan guapa, qué si no quiere estar con ella se lo diga. Hace un gesto brusco, pienso que va a pegarme. Empujó el balón hacia él.
zócalo
timbre dulce
collage
viernes, 23 enero 2026. Estoy con un grupo en la terraza de un bar (no conozco a nadie). Aparece una señora de mi edad y se sienta. Sonríe con el gesto de quien quiere que se le pregunte algo. Como nadie pregunta nada, abre los brazos y dice que está embarazada. Se toca la tripa satisfecha. No entiendo nada. Bien miente, bien es joven y parece de mi edad. De repente estamos en un comedor. Cenamos en una mesa larga de madera muy rústica. Sonia está a mi lado y Míchel frente a mí. Me levanto al servicio. En una habitación contigua hay unos collages muy bonitos con frases ingeniosas listas para enmarcar. Vuelvo a la mesa, le digo a Míchel que me encanta su nuevo trabajo, que será un éxito seguro. Sonia se enfada muchísimo, dice que no tenía derecho a mirar nada.
iguanas blancas
moqueta
a caballo
serrín
hija
gases
ciénaga y jabón
ruinas
huevos perdidos
sábado, 10 enero 2026. Estoy en casa de mis padres. Mi padre atiende a tres personas (dos mujeres y un hombre). Pienso que son inspectores porque llevan maletines. Mientras ellos observan, él recoge la ropa del tendedero plegable, la dobla con mucho esmero y después la lanza a la terraza de al lado. Asombrada, se lo digo a mi madre (ni se inmuta). Los inspectores se levantan. Habían dejado sus zapatos a la entrada, se los ponen y se marchan. Miro el reloj, es tardísimo y Alberto me espera para comer. Tienes que llevarte los huevos, dice mi madre. Los huevos van sueltos en una bolsa de plástico muy fina. Me los cuelgo al brazo y salgo a toda velocidad a pesar de saber con certeza que se romperán por el camino. Al llegar a la calle subo al primer autobús que pasa. Alberto me llama, quiere venir a recogerme. Le digo que no hace falta, que ya voy por la plaza donde estaba mi instituto. El bus se mete en una tienda tipo Ikea (pero de barrio). Va arrasando con muebles y lámparas (al pasar por la sala dedicada a las lámparas, pienso que me gustaria tener una habitacion asi, tal cuál, con lámparas de papel pisado en todos los tonos de ocre y naranja). También pienso que si el viaje va a ser así, mejor me bajo y llego antes. Me bajo, tomo posición de tumbada boca arriba (los pies hacia delante) y me deslizo entre el tráfico como a un metro del suelo a toda velocidad. El problema es que no reconozco las calles y no sé cómo volver a casa. Voy a toda velocidad por callejuelas muy estrechas de casas encaladas. Entro en una de ellas. Saco la tablet (no sé dónde la llevaba y la bolsa de huevos ha desaparecido) para mirar en un plano dónde estoy, y un gato hace sus necesidades sobre ella. La limpio con un cojín y me voy. Llego a una calle sin salida donde al fondo hay un perro enorme. Es un perro bueno, pienso y doy la vuelta. Aunque se ha hecho de noche y hay mucho tráfico, por fin estoy en una avenida amplia. A lo lejos veo la torre de la iglesia que hay junto a mi casa. Me pregunto si Alberto habrá comido o estará esperándome, pero ver esa aguja con sus tres bolas al fondo me relaja.
jersey de rayas
abrigo de garras
llave grande y coche deportivo
diccionario
domingo, 4 enero 2026. Hemos ido a China a visitar a Jesús. Nos recibe con un kimono de lino precioso en tonos marrones, pero solo lleva metida una manga, el resto le arrastra como una bata de cola. Salimos a ver el barrio. Parece un vertedero. Le compro a mi madre dos dulces (unos dorayakis alargados rellenos de algo verde) y al ir a pagarlos se los come la china que me los ha cobrado. Busco en el diccionario cómo decirle que no tiene vergüenza.
bañera y rastas
abrazo
viernes, 2 enero 2026. Entro en un salón de actos. Todas las butacas están ocupadas, pero no están en fila, cada una mira hacia un lado. Un padre obliga a su hijo adolescente a sentarse. El hijo abre la boca como si gritara pero sin emitir sonido alguno. Se da golpes en la cara. Nadie hace nada. Me acerco, empujo al padre y el niño se me abraza como si fuera una cría de chimpancé. Estás a salvo, le digo. El adolescente se ha convertido en un niño y se duerme.
dominó
jueves, 1 enero 2026. Estoy con un chico muy joven. Me cuenta que se ha peleado con su mejor amigo. Mientras me lo cuenta, dice que se está orinando. No encontramos un bar para que entre. Se tumba boca arriba en la acera y se orina. El líquido va expandiéndose por la ropa que se vuelve de blanca a amarilla. Saco dos toallas de la mochila y le digo que se seque. Entramos en un restaurante chino, las paredes son de bambú. Hay un ventanuco por donde asoma la cabeza un chico, se supone que el amigo con quien se ha peleado. Es el momento de hacer las paces, le digo. Se ponen a jugar al dominó como si nada.