serrín

domingo, 18 enero 2026. Bajamos por las escaleras al portal. Vemos que llega una vecina. No quiero saludarla. Alberto me dice que suba a casa, que él mientras la entretiene. Subo a toda velocidad. Cuando estoy arriba, me encuentro que ellos han subido en el ascensor y han llegado antes que yo (se supone que Alberto salía pero la ha ayudado a subir la compra). Entro en casa antes de que me vea. Oigo un ruido. La estantería está doblada hacia delante. Una de las patas delanteras (la real no las tiene) se ha roto y parece la torre de Pisa. Antes de que empiecen a caer libros me la apoyo en el hombro y con una mano voy sacando lo que puedo. Cada vez que cojo un libro para dejarlo en el suelo se transforma en un oso (de peluche, de plástico, de trapo...). Todo huele a serrín. Temo que la estantería caiga sobre mí y me mate. También me hace gracia imaginar los titulares: Muere escritora aplastada por una estantería de osos.