pulso

miércoles, 30 agosto 2023. Parece una carpa de plástico translúcido. Joaquín Reyes ha actuado o va a actuar. También hay fotos que ha hecho al público durante sus muchas actuaciones. En una de ellas aparecemos Alberto y yo. Está sentado y tiene fans alrededor. Nos miramos y me acerco. Me pregunta si soy la de la foto. Sí. He hecho una canción sobre una cafetera inspirada en ti. La canta. Le agarro la muñeca para que se calle porque me da mucha vergüenza. Le noto el pulso muy acelerado. Le pregunto si tiene fiebre. Termina de cantar y los fans aplauden.
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A Cristina la han destinado a Melilla y voy a visitarla. Bajamos una rampa de escalones. Me tumbo para mirar qué hay debajo. No lo hagas, cualquier día me meto debajo para limpiar, dice.

hormigas

martes, 29 agosto 2023. Llegamos con mi cuñada y mis sobrinas a lo que parecen unas ruinas griegas. Están al borde de la playa. Tapo los ojos a Marisa para que se lleve una sorpresa, pero no parece que le gusten. Pienso que han cambiado. Bajamos, pisoteando unas estatuas policromadas que no había antes (se supone que yo ya había estado). Pisad sin miedo que son de escayola, les digo.
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Voy en autobús. Desde la ventanilla veo a mi tía Mari correr entre los coches de la Alameda. Pienso que está actuando, que imita a Meryl Streep. Se lleva la mano al pecho y cae entre los coches. Le digo al conductor que pare. Dice que eso es imposible. Le grito que quizá mi tía esté muerta entre los coches. Pues te vas a perder el viaje a Italia, dice.
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Veo pasar a Jurdi con sus padres. Van muy sonrientes, como si alguno acabara de contar un chiste. Pienso que van muy guapos. Jurdi con traje y corbata, y la barba recortada. Los sigo para saludarlos porque no me han visto. Llegamos a un descampado lleno de escombros que en algún momento fue un jardín. Jurdi, su hermano Marcos y Javi no llevan camiseta, compiten a ver quién está más moreno. Me preguntan. Les digo que eso no puede llamarse bronceado, que parecen quemados que acaban de salir de la UCI.
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Alberto y yo vamos de tienda en tienda con dos vestidos de gitana, cada uno en su percha. Al parecer, Alberto se los ha comprado a nuestra sobrina Elena para su cumpleaños, pero se ha dado cuenta de que son muy pequeños. ¿Para qué compraste dos?, le digo. La señora que le vendió el vestido rojo le devuelve el dinero. la señora del vestido azul no le da nada, ni siquiera otra prenda. Le reprochó que nunca me cuenta nada, que si me hubiera dicho que quería regalarle un vestido de gitana se lo hubiera hecho yo a medida.
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Al llegar a casa de mis padres veo una fila anchísima de hormigas. Las sigo, llegan hasta el cuarto de baño (que en el sueño está donde estaba mi cuarto). Mis padres están allí refugiados. Mi padre dice que las mate. Mi madre que las deje en paz.

descalza

viernes, 25 agosto 2023. Voy de excursión en un bus. Grupo sobre todo de mujeres. No conozco a nadie. Llegamos a una ciudad que parece un decorado. Hay un café muy bonito. Le digo a la señora que va sentada a mi lado que si viviera ahí, sería donde quedara con mis amigos. Me dice que necesita comer algo, aunque sea pan Bimbo. Le digo que espere un poco y no interrumpa la visita. Llegamos a una especie de castillo con jardines. La guía explica cosas a las que no presto atención. Solo me dijo en los pájaros. Hay dos tipos: unos diminutos con unos bigotes azules casi transparentes de más de medio metro y otros amarillos redondos como pelotas de baloncesto. Un chico muy dulce (se parece a Emilio, un compañero del instituto) se acerca, se los señalo. Los pájaros se van. Quiero uno, le digo. Y a mí no me haría más feliz otra cosa. No me queda claro si le haría feliz uno de esos pájaros o conseguirme uno. La señora de antes dice que tiene que ir al servicio. Todas se apuntan. Yo me quedo en el jardín mirando unas cajas con exvotos. Hay de todo: lupas tamaño euro azules y blancas con palabras (que no entiendo) en bajo relieve, me dallas de santos, figuras de madera y hasta abridores de botellas de cerveza. Pienso si llevarme algo de recuerdo, pero pienso que si lo hago quizá no se cumplan las peticiones. Cuando entro una señora con los labios mal operados me dice que el grupo está en un lateral y que no haga ruido, a la vez que grita: ¡la señora de los pantalones vaqueros ha llegado! El grupo todavía está entrando en el servicio. La primera en salir es Tilda Swinton, Me dice que cree que ha venido demasiado elegante a la excursión. Le respondo que tiene buena percha y aunque hubiera ido de harapos resultaría elegante (tengo que explicarle eso de la percha porque en su idioma no existe). Después sale Juliette Binoche y dice lo mismo. Lleva un bolso de Chanel de bolas de colores y un abrigo que la hace parecer muy bajita. Tilda, que se ha transformado en Jeremy Irons, le cuenta lo de la percha. De todas las palabras, Binoche la que no entiende es elegante. ¡Pero si es igual en francés!, le digo. Cuando todas salen del servicio entro yo. Hay un camino marcado con cinta aislante roja en el suelo para distinguir el de hombres de mujeres. El suelo está mojado (me doy cuenta de que voy descalza). Al salir, el servicio es un bar. Hay hombres bebiendo cerveza sin levantar la cabeza de sus jarras. Al cerrar me despido alegremente: ¡Au revoir, messieurs!

cercano oeste

martes, 22 agosto 2023. A ratos parece un tren, a ratos los pasillos de un hotel. Una madre persigue a sus bebés que corretean/gatean muy rápido. Decido ayudarla. Los siento delante de un piano para entretenerlos. La madre, por fin, se tumba en un sofá pequeño y se queda dormida. El hotel se convierte definitivamente en un tren de madera (parece del Oeste) y comienzan a entrar pasajeros. Recuerdo que dejé mis cosas en uno de los vagones. Los bebés han vuelto a escapar, su madre tampoco está, así que corro hacia mi asiento. Encuentro una especie de restaurante improvisado. Un grupo me dice que me siente con ellos. Comen con las manos lo que parecen alitas de pollo. Hablan de la edad de alguien. No parece que tenga 60 años, dice uno. Yo los cumplo el año que viene, les digo. Dejan de comer, se miran unos a otros. No puede ser, dicen, no puede ser.

babuinos

lunes, 21 agosto 2023. Parece un hotel de una sola planta años 70. Dos chicos limpian las baldosas de barro del camino que lleva a la entrada entre dos enormes parterres. Llego a recepción con prisa. Alberto (se supone) está esperándome con Francis y sus hijos en un restaurante para cenar, pero yo me he dejado algo importante (no recuerdo qué) en la habitación. Se lo cuento a la señora que está detrás del mostrador (de madera, precioso, años 70). Ella me da un plano de la ciudad. le digo que mi marido se ha llevado la llave, si tiene otra para que pueda entrar coger algo que he olvidado. Me señala en el plano un camino para llegar a no sé dónde. La doy por imposible. Intento recordar el camino que hicimos el día anterior. recuerdo que pasamos por un jardín donde a los lados había jaulas con animales. Cierro los ojos para ver el camino. Llego al parque pero los animales están sueltos. Hay cebras, babuinos agazapados esperando a que entre para atacarme, hay hasta un guepardo. Pienso que si lo cruzo con los ojos cerrados quizá no me hagan daño.

excursionistas

domingo, 20 agosto 2023. Apartamentos con terrazas unidas, junto a un río seco (ya han salido en otros sueños alguna vez). Mezclo tinte para el pelo en un vaso muy pequeño. Lo paso a otro más grande. Intento recogerlo todo para llevarlo a mi habitación y no molestar (empiezan a llegar excursionistas). Llevo un taburete de playa plegable, los tarros sucios y varias cosas más. Al verme reflejada en el cristal de la terraza me asusto. No parezco yo. El tinte me cubre media frente, llevo una mascarilla amarilla en la cara, me veo gordísima con la nariz muy pequeña. Me cuesta abrir la habitación porque está atiborrada de muebles y cables. Quiero quitarme la mascarilla y el tinte cuanto antes, pero no veo cuarto de baño ni lavabo siquiera.

regreso al futuro

sábado, 19 agosto 2023. Mi madre mi hermana y mi prima se van al cine. Mi hermana da algunos datos (mal) sobre la película. Corrijo: es la misma actriz que hace de madre en Regreso al futuro. Ni caso. El cine está en el piso de arriba. Mi madre quiere que vaya con ellas para que salga un poco, dice. En casa quedan mi padre, mi tía Encarna y otra chica que no sé quién es (se supone que para cuidarlos). Pienso que la chica se aburrirá, abrirá la tablet y leerá mis cosas. Me da igual, me voy con ellas de todos modos. Al entrar en el ascensor oímos a mi padre quejarse. Me quedo, digo. Ya en casa, mi padre desordena (todavía más) un sofá (lleno de mantas, ropa y adornos de Navidad). Mi tía Encarna va al baño y en vez de usar el bastón arrastra una silla. Mi padre quiere cenar. La cocina está muy desordenada y los cuatro fuegos encendidos. No puedo apagarlos porque los mandos están rotos. Hay restos de comida podrida por todas partes, pilas de platos sucios. No sé por dónde empezar.

columna

viernes, 18 agosto 2023. Alberto quiere comprarse unos pantalones. Le digo que mientras los elije llevaré algo ala joyería para que me arreglen (no recuerdo si un anillo o un broche). La chica está detrás de una mesita muy pequeña que no pega nada en esos grandes almacenes. Me siento delante de ella en una silla pegada a una columna. Ella habla sin parar. Pienso que Alberto, con lo rápido que es, seguro que ya ah terminado. Le digo a la chica que tengo prisa, pero ella sigue hablando de sus cosas (incluso saca una lima y comienza a arreglarse las uñas). ¿Para cuándo estará?, le corto. Para el viernes, dice sin mirarme y me da una paquete plano y blando (puede que sea una prenda envuelta en papel de seda). La tomo sin preguntar nada porque quiero largarme de allí cuanto antes.

como las sardinas

jueves, 17 agosto 2023. Cocina. Mucho trajín. Hay que preparar arroz caldoso para mucha gente. Daniel dice que lo tiene controlado. Isabel me dice al oído que cree que él no tiene ni idea y que tenga cuidado. Daniel está muy delgado. Lleva el pelo rubio y rizado, por mitad de la espalda (parece que tenga veinte años menos). Ángeles hace que me ponga unos pantalones con volantes (horribles) a juego con una camiseta. Para que no te manches, dice. Daniel dice que está muy cansado, que no puede seguir. Isabel sirve el arroz y Daniel y yo nos echamos en un colchón que hay en un rincón de la cocina a dormir la siesta (yo del revés, con la cabeza a los pies). Cuando noto que está profundamente dormido, me levanto con sigilo. Su madre y Ángeles me siguen, dicen que todo ha salido perfecto, y me dan una bandeja de dulces en agradecimiento.

piruleta

miércoles, 16 agosto 2023. Tengo que dar una lectura de poemas. Javier habla al público desde una mesa blanca. Yo estoy sentada justo delante de él, de espaldas al público. No sé qué voy a leer porque los folios que llevo están en blanco. Cuando por fin me vuelvo para decir algo, lo que encuentro es una especie de cancha de baloncesto donde unas chicas hacen abdominales. Siento que me he quitado un peso de encima. Javier dice que todo ha salido bien y me da una piruleta enorme.

bronca

sábado, 12 agosto 2023. Vuelco sobre la cama una caja con broches, cuentas, pastillas, cajas más pequeñas, etc. Mientras voy separando unas cosas de otras y haciendo pequeños montones. Oigo de fondo a mi tía Mari echarle una bronca a mi padre. Mi padre, con voz muy débil, se defiende: Solo he preguntado a qué hora íbamos a cenar.

llamadas

viernes, 11 agosto 2023. Estoy en un restaurante. Justo antes de sentarme a la mesa oigo que suena un móvil. Abro un aparador donde guardan cubiertos y manteles de papel. Alguien me llama. Con tanto ruido de fondo no lo oigo bien. No me dice su nombre, dice que tenemos que vernos. Le digo que no lo conozco, que no moleste más. Dice que lo he llamado yo. Imposible, mi móvil lleva meses en el cajón de un restaurante, le digo. Por fin puedo ir a la mesa donde mi familia (se supone que son ellos aunque no se parecen) están comiendo. Hay varios platos iguales en la mesa. A mí me han puesto delante un bol con una especie de puré de berenjena. Al rato el tipo vuelve a llamar. La misma conversación.

los libros pesan

martes, 8 agosto 2023. Paso por delante de un bar (parece calle San Agustín) y veo a Javi y Jurdi que juegan a descubrir un personaje. La pista es un botijo. Ja vi levanta la mano muy contento y dice el nombre de una folclórica (no recuerdo quién). Jurdi se sorprende, le pregunta cómo ha dado con ella. Javi explica algo sobre agua, perejil y un botijo que hay en una repisa que está muy pegada al techo. Todos le aplauden. Me hace gracia ver la escena desde fuera (ellos no me ven). En una de las mesas de la terraza del bar hay una chica muy maquillada. Hola, me he puesto BB cream por primera vez en mi vida, ¿tengo mejor cara que ayer?, le pregunto. Responde que no le gustan nada las mujeres maquilladas. Una mesa más allá veo a Cristina. Es una mesa larga de madera muy tosca, como aquellas de Icona de los años 70. Tiene delante un bol enorme con gelatina. Parece triste. Me siento frente a ella. Me ofrece un poco. La gelatina tiene grumos que parecen tocino. le digo que sí por no entristecerla más. Sobre la mesa hay una pegatina de una muñequita muy feliz. La pego en la pared para animar la situación.
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Voy en lo que parece un autobús, pero en vez de asientos hay libros amontonados. Loli llega a todo correr, tiene que irse a cuidar de su madre pero antes quiere llevarse algunos libros. Le digo que me deje los más pesados y yo se los acerco luego. Me da una bolsa con varios libros, pero antes de salir coge unos cuantos más.
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Parece el pasillo de la casa de mis padres, De una de las habitaciones sale el actor Quim Gutiérrez. Tiene cara de recién levantado. Lo empujo contra la pared como si fuera a amenazarlo. Prométeme que si tienes sed me pedirás agua, le digo.

dedicatoria

viernes, 4 agosto 2023. Isabel y yo llegamos a un despacho a recoger nuestros libros. Nos recibe un hombre hosco detrás de una mesa que hace de mostrador. Está de pie con las manos apoyadas sobre la mesa, mirando hacia delante. Detrás tiene un armario cerrado. Al vernos llegar lo abre sin decir nada. Nos da a cada una nuestro libro (se supone que acabamos de publicar uno cada una). Isabel dice que nos los intercambiemos dedicados. Empiezo a escribir y a mitad pienso que me he liado y la dedicatoria no tiene ningún sentido. Isabel le pregunta al hombre si tiene algún libro más para ella. El hombre vuelve a abrir el armario y saca varios tomos enormes de tapas duras forrados en tela azul marino. No se sabe qué son. ¿Cuál me llevo?, me pregunta Isabel. Llévate La verdad sobre el caso Savolta, lo demás son muy aburridos, le digo.

volar bajito

miércoles, 2 agosto 2023. Tengo que cruzar un puente para ir a casa. Me parece muy largo, así que me tiro en plancha y lo cruzó volando, como a un metro del suelo. Veo que el puente no tiene barandilla al lado izquierdo, pero como voy volando no me importa al cruzar el puente hay una pequeña terraza una chica me saluda como si me conociera de toda la vida me siento con ella y me enseña cosas que tiene en una caja reconozco algunos de mis juguetes de niña no recuerdo de qué hablamos pero pienso que me gusta hablar con ella y no quiero irme a ningún otro sitio.

camiseta

martes, 1 agosto 2023. Subimos por calle Molino de viento. Un tipo se encarama a una señal de trafico y se lleva un pedazo. Lo golpea contra un muro como si quisiera darle forma. Alberto se quita la camiseta para pelear con él. Le digo que se la ponga y sigamos a casa.