sábado, 7 noviembre 2026. Mi padre está tirado en el sofá, con una postura melancólica. Mi hermana le dice que se distraiga escribiendo. Mi padre responde que la maquina de escribir estaba rota y una chica rusa vino a llevarsela para arreglarla. Dice que el nombre de la chica en nuestro idioma significaba Ladrona. Intento distraerlo, le digo que por qué no miramos teles nuevas en la táblet, que yo se la regalo. Mi padre y mi madre se acercan entusiasmados. Mi hermana llega con un erizo muy pequeño en la mano. Dice que hay que bañarlo y acostarlo, que ella está muy cansada. El erizo se va volviendo cada vez más pequeño hasta el punto de caber en el reverso del tapón del lavabo. Lo pongo boca arriba, le echo agua templada. El erizo cierra los ojos y sonríe placenteramente. Mi madre y yo nos miramos sorprendidas. Voy a avisar a mi hermana para que venga a verlo. Se da la vuelta, se tapa hasta la cabeza y dice que la deje dormir.
chica rapada
peineta rota
bizcocho con queso
series
lunes, 2 noviembre 2026. Voy paseando por un parque con unos amigos. A mi lado va Daniel (a veces se transforma en Salvatore). Le digo que tengo ganas de ver la serie Sigue soñando, pero no la encuentro en ningun sitio. Un tipo se acerca, dice que al oírnos hablar de series le han entrado ganas de volver a ver Verano azul. Le digo, con guasa, que ver serias antiguas es un poco estar en crisis. Me fijo en él, (es grande, me recuerda a Herman Monster), no sé el porqué pero quiero caerle bien. Me pregunta si he sufrido alguna crisis, la de los 50 o la de los 60... Le digo que nunca, al menos por cumplir años, al revés, me gusta el día de mi cumpleaños (me da pudor decirle que ese mismo día cumplo 62). De repente veo que una señora que va con andador se cae. Corro a ayudarla, pero antes de que llegue ya se ha levantado y sigue su camino. Me fijo en que le falta un zapato. Miró hacia atrás por si lo veo. Efectivamente, lo tiene una chica y se lo está metiendo en el bolso. Le digo que es de la señora que se ha caído. Como la señora y mis amigos van muy adelantados, me meto en zapato en la boca y voy hacia ellos como si estuviera corriendo los cien metros lisos. Cuando los alcanzo, la señora se está poniendo unas las zapatillas planas. Le digo que hace muy bien y le regaño medio en broma por llevar zapatos de tacón. De repente el parque se ha convertido en una iglesia. La señora dice que en agradecimiento podemos ir a su casa, que tiene un salón de juegos y otro de baile. El chico, de repente, nombra a Marcos. Le pregunto de qué lo conoce y si ha jugado con el al ajedrez. No. Si hubiera jugado le habría contado que una vez, en un recreo del instituto, le gané y me sentí muy orgullosa, pero me da vergüenza.
indios
domingo, 1 noviembre 2026. Estoy con un grupo, solo conozco a Alberto y Blanco. Blanbo dice que me va a enseñar unas fotos. Saca un folio, lo desdobla y aparecen fotos como en un móvil, incluso vídeos. En una de ellas están dándole clases a unas niñas en un colegio inglés, todas llevan uniforme, ellos van disfrazados de indios. Antonio de apache y Alberto de indio de la India. dándole clase a una niña. Me enseña un vídeo en el que protesto en una librería porque no tienen buenos autores. No parezco yo, tengo el pelo espeso y brillante. Qué mona era, digo. Mientras tanto, los amigos de blanco sacan platos de gambas y los van distribuyendo por las mesas.
máscara
coche de caballos
cristalera
confeti
respuesta incorrecta
cucarachas
minicuna
imposible retozar
colchones gratis
anillo
return
piscina
almendros
terremoto
miércoles, 7 octubre 2026. Estoy sentada al fondo de un bar estrecho y largo. Alguien me gasta una broma dándome una mala noticia (no recuerdo cuál). Me doy cuenta de que es mentira y le respondo con tranquilidad. En ese momento el suelo y las paredes tiemblan. Dudo si la broma iba en serio.
extraña
esposas
pantalones
dedo
lunes, 28 septiembre 2026. Estoy en una sala enorme donde, se supone, habrá una lectura de poemas. Alguien viene por detrás y me cuela algo entre el ojo derecho y las gafas. Cuando lo saco es un dedo momificado. El poeta que me lo ha metido me lo quita de la mano, me mira con rencor, como si yo tuviera la culpa de que lo hubiera perdido. Dice que tiene una enfermedad. No sé si ha dicho que se le momifica el cuerpo si le da el sol o si no le da (no me intereso por el tema). Al cabo de un rato, veo a mi madre meterse algo en la boca. Es el dedo momificado. Le digo que puede infectarse. Se ríe, dice que no le da miedo nada.