metacrilato

domingo, 18 junio 2023. Estoy en un loft decorado en blanco. Hay gente trabajando por todas partes. Se supone que trabajan para mí, que tengo una productora o algo parecido. Unas chicas preparan un decorado, les doy unas instrucciones, asienten y siguen a lo suyo. Sardá está sentado sobre la enorme alfombra blanca que hay en el centro. Me siento a su lado y le cuento que un día, al hacer la cama, puse al hipopótamo rojo tumbado sobre el cojín y al mirarlo de nuevo estaba de pie. Le digo entusiasmada que grité en alto: ¡Lo sabía! Le digo que ya sé que no, pero que me gusta pensar que las cosas tienen "alma". Sardá se levanta, dic que tiene mucha prisa y se va. Lo veo bajar las escaleras (también son blancas con barandilla de metacrilato) y llegar a la acera. Allí se tumba, trata de esconderse, y cuando cree que me he ido vuelve a subir. Llama a la puerta, le abro. Como me he quitado los zapatos y puesto una falda, no me reconoce. Hola, qué pesada es tu jefa, me dice y se vuelve a sentar en la alfombra.