horizonte, manzanas y álbum de fotos

miércoles, 30 octubre 2013. Hay un grupo grande de personas esperando algo en el jardín de un hotel. Miran el horizonte. Chivite sale del grupo y pasa de largo por mi lado. Saluda dándome un golpecito en el hombro. Comienza a llover con violencia. Por una parte estoy encantada de que llueva. Por otra, me da pena porque pienso que Chivite está falto de sol.
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Voy a un cumpleaños sin tener ganas. Me duele todo. Voy en una tabla con cuatro ruedas como en los chistes de pobres sin piernas. De regalo llevo un tarro que parece de pepinillos, pero en realidad son manzanas diminutas rojas. Intento darme la vuelta, volver a casa, muchas veces, pero no lo consigo.
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En casa, una pareja enseña sus fotos. Alguien le pregunta si son de cuando asesinaron a su hija. No sé qué decir, no me atrevo ni a mirarla  a la cara.

larvas

domingo, 27 octubre 2013. Alguien me entrega a escondidas una caja de cartón, pienso que serán gusanos de seda, pero son pequeños gatos del tamaño de una uña. Intentarán escapar, ten cuidado, me advierten. Dejo la caja un momento bajo el piano de la casa de mi abuela, pensando que de ahí no podrán salir. Cuando vuelvo a mirar dentro de la caja, algunos han escapado y otros se han convertido en larvas.

el pecado de dios

viernes, 25 de octubre 2013. Camino detrás de una chica, me parece reconocer a Rosamari, una niña del colegio a la que no he vuelto a ver. Rosamari, la llamo. Ella no se vuelve, aprieta el paso. Vuelvo a llamarla. Dice que hace años que nadie la llama así. Nos abrazamos, me cuenta cosas, quiere que volvamos a vernos. Cuando vuelvo a abrazarla para despedirme parece que sólo tenga huesos.
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Bajo una escalera enorme, versallesca. Alguien baja cantando a gritos. Me paro. Es Eduardo, me alegro mucho de verlo. ¿Qué es eso que cantas? Un poema que he escrito, dice y vuelve a cantar: "El pecado de Dios es el pecado del mundo".

oso abogado

jueves, 24 octubre 2013. Hay una exposición de cuadros y objetos frikis hechos con sábanas y cortinas de baño. Al entrar, una de las azafatas me acompaña, se ríe con mis comentarios. Hay un huerto enorme donde Elena, la artista, labra la tierra y siembra objetos de su infancia. Incluso hay una pequeña playa de piedras. Un museo con playa, qué original, le digo. La azafata me cuenta que de niña vivía allí, que los terrenos son de su padre y que se pasó la niñez tomando autobuses y deseando vivir en la ciudad. Aparece Daniel con otro amigo y dos niños muy pequeños. Por su cara, tiene algún problema. Un problema muy grande, me dice. Entran en una especie de horno con agua. Me despido. Devuelvo la piedra que cogí, al mar. Elisa aparece disfrazada de años 20, pero con una capa blanca de tul hasta los pies. Todos están en el comedor. La azafata nos acompaña. Daniel ya está seco, vestido y sentado. Yo llevo un oso de peluche en la mano. Al pasar por su lado le digo acercándole el oso: soy un abogado disfrazado de oso de peluche. Se ríe. Le digo con la mirada: tenemos que hablar. El asiente. 

vecinos

martes, 15 octubre 2013. Al parecer acabo de mudarme, todo está manga por hombro. Los vecinos se empeñan en ayudarme a ordenar, pero no hacen más que romper cosas. Alguien ha dejado una cama enorme de matrimonio con el colchón viejo. Se ve, incluso, que dentro se mueven ratones. Levanto las sábanas y aparecen ratones-elefantes. Son naranjas con la trompa peluda. Al ser descubiertos hacen agujeros en el propio colchón y desaparecen. No pienso dormir ahí, les digo. Me largo, ahí tenéis los muebles, os los regalo, y la casa también. Algunas vecinas lloran, un chico se mete en la cama como si así pudiera evitar mi marcha. Afuera hay una boda. Un tipo se acerca y me dice que va a contarme un secreto al oído. Recuerdo que era un secreto muy inocente, pero no sé cuál.

superpoderes

domingo, 13 octubre 2013. tengo un hijo con superpoderes. Si se pone sobre la frente una tarjeta de memoria puede ver las fotos e incluso convertirlas en película. 

taxi cama

martes, 8 octubre 2013. Una cama de matrimonio tapizada en escay burdeos hace de taxi. El conductor es un chico chino muy joven que ni habla español ni sabe dónde están las calles. Me subo a la cama, es cómoda, temo caer en las curvas.

muñecas

domingo, 6 octubre 2013. Después de una enorme pelea con mi hermana, salgo al jardín y veo varias muñecas desnudas caminando con pasos ridículos sobre la hierba. Cuando caen, aprovecho para devolverlas a casa, pero vuelven a escapar.

dólmenes

viernes, 4 octubre 2013. Desde un balcón, parecido al de la casa de mi abuelo, veo unos dólmenes alineados en la playa. Corro hacia ellos para verlos de cerca antes de que se vaya el sol. De repente aparece Joan con su madre y otros familiares, me cogen de la mano y bailan.

no debemos dejar huellas

sábado, 28 septiembre 2013. Parece que hay una fiesta en el puerto. Llegamos en una furgoneta, pero en vez de tomar la primera curva tomamos la segunda y caemos al agua. Damos varias vueltas, me crujen los dientes, puedo ver las enormes piedras sobre las que vamos a caer. No quiero morirme ahora, pienso. La furgoneta cae de pie, como los gatos, apenas tenemos unos rasguños. Pido ayuda a gritos, unos policías se asoman y acto seguido empujan dos coches sobre nosotros. Al cabo de un buen rato aparece un hombre, saca de un maletín gorros y fundas para zapatos de plástico con gomilla, como las que dan en los quirófanos. Me explica que no debemos dejar huellas y me pide disculpas por haber tirado dos coches sobre nosotros. Era para despistar. Después saca del maletín un plato de jamón y una botella de vino y se sienta a comer. Los políticos, usted ya sabe, me dice comiendo a dos carrillos. No sé de qué me habla, pero asiento a todo lo que dice para irme cuanto antes de allí.

generar agua

viernes, 27 septiembre 2013. Mi padre ha construido una fuente enorme con restos de metal que ha encontrado aquí y allí. Dice que el mecanismo consigue no sólo ahorrar agua sino generarla, pero que necesita la ayuda de alguien. Me gusta verlo tan ilusionado. De repente aparece Mario, un compañero de Diseño al que no veo hace mucho. Mi padre le pide ayuda. Después de trabajar codo con codo, Mario se echa a llorar. No puedo hacerlo, no soy ingeniero, sólo diseño trajes de novia, dice.

demasiado rosa

lunes, 24 septiembre 2013. Voy en bus. Una chica le pega a la conductora con el bolso, se ríen. Supongo que son amigas. El bus se convierte en una pescadería donde venden bloques de gambas congeladas y barras de labios. La chica del bolso quiere que me pruebe alguna. Demasiado rosa para mí, le digo. La conductora me ofrece gambas. Le digo que llevaré un kilo porque esa noche vienen los amigos a ver el fútbol.

no molestar

sábado, 21 septiembre 2013. Una calle con escombros. Veo a Jonás a lo lejos, me acerco. Veo que se tumba boca arriba y sube las piernas sobre una piedra. Se duerme en seguida. Me acerco sin hacer ruido y le dejo sobre el pecho un ticket de compra del supermecado, para ese juego de inventar historias.

construcciones de fruta

jueves, 19 septiembre 2013. Purranki y yo hacemos construcciones con trozos de fruta. La habitación tiene dos paredes de piedra y dos de cristal. Mientras tanto, Juan de niño corretea por allí.

poesía de cálculo sin fin

martes, 17 septiembre 2013. Hay un poema escrito en una hoja de cálculo. Cuando lo leo en alto algunos caracteres, por su cuenta, hacen sonidos que acompañan al poema. Si alguien me preguntara cómo se llama este nuevo tipo de poesía le diría "de cálculo sin fin", pienso.

un vagón

viernes, 13 septiembre 2013. Estoy tumbada, boca arriba con los brazos pegados en paralelo al cuerpo, en lo que parece un vagón sin techo. Sólo puedo ver las paredes del vagón y el cielo. El vagón se mueve. Quiero bajar, quiero moverme, pero no puedo.

de incendios

miércoles, 11 septiembre 2013. Mi madre grita y da patadas de karate en la cocina. De repente una pierna le sangra con un grifo abierto toda presión. Camino por la inmensa entrada de un hospital, parece que no alcance nunca la puerta. Mesa Toré me da una identificación falsa para que pueda colarme a ver a mi madre. Las habitaciones son pequeñas, oscuras, colchonetas y mantas en el suelo donde se apiñan los enfermos. Al fin encuentro a mi madre. Me tumbo a su lado.
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Lo que parecía una reunión de amigos se transforma en un caos de desconocidos que desordenan unas estanterías en un portal. Una chica se prueba un vestido que fue mío. Dos tipos con mala pinta inspeccionan mis cámaras de fotos. Intento recuperar algunas de mis cosas, pero no encuentro bolsas suficientes para guardarlas. Una chica que pasa por la calle rocía el portal con gasolina y tira una cerilla. Todo empieza a arder.

totoro no es mi vecino

viernes, 6 septiembre 2013. Nos habían robado todos los muebles y se los habían regalado a nuestros vecinos. Los vecinos porretas vaciaban nuestros cajones por la ventana, pero lo que caía al vacío no eran nuestras cosas, eran muñecos de dibujos animados en 3d muy parecidos a Totoro. Los miraba caer, deseaba que remontaran el vuelo y lo hacían. Después intentaba llamar a la policía, pero cada vez que descolgaba el teléfono salía mi madre hablando de sus cosas.

hierba

miércoles, 28 agosto 2013. Yo comía hierba y las tortugas comían hierba. Para llegar a las ruinas tropezaba muchas veces y perdía una alpargata. En la mano otras alpargatas de mi número encontradas en la basura y un cuaderno con listas rescatado de detrás de unas tablas con los dedos de los pies. Un chico que hablaba de Bruce Lee me saludaba como si me conociera, pero no. Yo no sabía quién era, dónde estaba, ni dónde ir. 

alzheimer

domingo, 25 agosto 2013. En un puesto de un parque venden pequeños pastilleros o jaboneras, no se sabe bien. Alberto me compra una con un dibujo de una pajarita de papel en negro y rojo. Le digo que la cambie por otra porque ese dibujo me da mal rollo. Mientras la cambia, entro en un bar y explico a un grupo que está comiendo que mi madre tiene alzheimer y se ha perdido. Uno de ellos se levanta de inmediato y dice que me ayudará a encontrarla. Cuando está a mi lado veo que es Rafa. Caminamos por una carretera junto a un monte. Se va haciendo de noche. Rafa dice que la encontraremos. 

parrish por sabrina

viernes, 16 agosto 2013. Han convertido la casa de mis padres en un cine. Veo a Rebollo mirando los buzones como si fueran la cartelera. Me acerco, le digo que cuando vea a Jonás le pregunte si querría mi abrigo gris. Cuando subo la casa no tiene paredes, parece una habitación enorme de hotel. Todo es enorme y blanco, la cama, las ventanas, la mesa. Suena una canción, parece la voz de Mark Lanegan, pero aún más grave. Al sentarme a la mesa digo que nada me gusta más que una voz grave. Eso es masoquismo, dice mi madre. Mi padre silba una canción, es la primera vez en toda mi vida que lo veo silbar. Mi madre dice que le encanta esa canción. Mi hermana dice que es la banda sonora de "Parrish" y que, además, la ponen esa misma noche en la tele. Todos silban felices. Pienso que confunden "Parrish" con "Sabrina", pero no digo nada.

los anillos de saturno

sábado, 10 agosto 2013. Ayudo a un tipo a cargar sus coches. Los tiene aparcados en línea, con los maleteros enfrentados. Yo vigilo y el entra y sale de un portal con bártulos. Temo que después, en agradecimiento, quiera acompañarme a casa. Entro en el portal para decirle que en cuanto termine me iré. Al salir, los coches no están. ¡Me han robado!, grita. Corremos cuesta abajo, intento parar a un coche de policía pero pasa de largo. Pasa un policía en moto y me pongo delante. Le explico lo ocurrido. ¿Y me para sólo por eso?, le voy a meter un puro, dice el policía. No comprendo nada. El tipo dice que debe marcharse, que lo ha perdido todo. ¿Me llamarás mañana?, pregunta. Me siento culpable por haber dejado de vigilar sus coches, pero sé que no lo llamaré.
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Se supone que estoy en un encuentro de poetas y que vuelvo al hotel. Todas las calles me parecen iguales, camino muy despacio para no saltarme la mía. Me cruzo con Mestre. A ver si me da tiempo a coger el último bus y llego a tiempo a la comida, dice. En ese momento recuerdo que la comida no era en el hotel. Noto que alguien me sigue, me vuelvo, el Félix Grande. Me has pillado, dice, no sé llegar al hotel y llevo siguiéndote un rato. Yo tampoco sé ir. Nos reímos. Una chica japonesa en camisón, y con un antifaz sobre la frente, nos pregunta si con unos prismáticos se verán mejor las estrellas. Le digo que no, que ni siquiera con un telescopio conseguí ver nítidamente los anillos de Saturno. Nos da las gracias y se va. Miramos cómo se aleja dando pequeños saltos. Entre tanto se ha hecho de noche y todavía no hemos encontrado el hotel.

cuatro hijas

viernes, 9 agosto 2013. Llego a un hotel subterráneo donde, se supone, debo preparar una comida para más de cincuenta personas. Me reciben cuatro niñas casi idénticas con los ojos grandes y muy azules. Pienso que son las hijas del dueño del hotel, pero por lo que me van contando deduzco que  son hijas de Mariángeles. No comprendo cómo Mariángeles ha podido ocultar tanto tiempo que tiene cuatro hijas. Empiezo con la comida. Alguien dice que el pollo huele mal. Estará podrido, dice otro. No paran de criticar todo lo que hago, se quejan hasta del tamaño de la olla. Yo sigo como si nada. Llega Alberto. Le pregunto sí él sabía que Mariángeles tenía hijas. Una, dice. ¡Tiene cuatro! Alberto no le da ninguna importancia. Mientras cocino, pienso en dónde dejará a sus hijas cuando sale con nosotros y si sus dos hijos sabrán que tienen cuatro hermanas.

dos veces

sábado, 3 agosto 2013. Tengo la cabeza sobre los brazos y los brazos sobre una mesa. Me noto muy cansada. Veo a Daniel al otro lado, noto la mesa ancha. Si estirara los dedos no podría llegar a tocarlo. Le pregunto por su hija. ¿Cómo está Clara? Se ríe. Sigue bien, dice. ¿Sigue? Y de repente imagino que ha estado enferma, que se está recuperando. Por su cara de guasa deduzco que ya se lo he preguntado. Sí, dice, hace diez minutos. Le pido disculpas con un gesto que viene a decir que a veces no recuerdo lo que he preguntado hace diez minutos. Se ríe y eso me tranquiliza. Lleva un single de Radio futura, lo abre despegándolo. Dentro, alguien ha escrito algo. Por la letra es una chica, dice. Pienso que ahora querrá conocer a esa chica y que se irá, y no volveré a verlo en mucho tiempo. Pero no digo nada.

pudor y aceitunas

viernes, 2 agosto 2013. La casa de mis padres vuelve a no ser exactamente la casa de mis padres. Hay muchas puertas y todas están abiertas. Los vecinos viven sin pudor, los ves pasar en pijama o incluso desnudos, los ves comer, los ves rascarse. En el sueño consta que Julio trabaja allí. Llega escoltado por tres secretarias, está muy delgado y lleva barba. Me alegro mucho de verlo, lo abrazo, le pregunto qué tal todo. Ya sé que nos has dejado y ahora escribes sobre aceitunas, dice. Tengo que contarte cosas y todas buenas, le digo.
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Tengo que ir obligatoriamente a una fiesta. No sé el porqué y no sé llegar. Hay una casa sobre un monte te tierra muy blanda. La tierra se desmorona a cada paso. Todos entran con una botella de vino, yo llevo seis copas. Hay varios hombres con chilabas. Empiezo a pensar que no debía haber ido. Alguien abre una caja de embalar y dentro hay juguetes que fueron míos de niña. Ya tengo un tema de conversación, pienso. Alberto ordena piedras sobre una mesa. Parece que no me conoce. Siento una tristeza enorme. Conduzco un coche destartalado, huyo. El coche tiene los pedales muy pequeños y temo tener un accidente.

esa música maravillosa

jueves, 1 agosto 2013. Llego a la casa de mis padres, pero no es exactamente la casa de mis padres. Las habitaciones están cambiadas de sitio. Mi madre me pide que hable con mi padre, que lo convenza. ¿De qué? Ha visto una película y quiere ir a hablar con el director para pedirle un fotograma, dice que suena una música maravillosa y quiere tenerla. Déjalo que vaya, así se entretiene. Es que es en Canadá. ¿Papá se va a Canadá? A por un fotograma. Mi padre abre muebles, busca ropa, pero dentro de los muebles hay baldosas y piezas de cuarto de baño. Papá, puedo bajarte esa música con youtube. Tengo que ir a Canadá, esa música es maravillosa, dice sin mirarme.

la chica de las alturas

martes, 30 julio 2013. Una chica habla todo el tiempo de alturas, se queja de la poca altura de las cosas. Llega Sr. Chinarro y, casi sin mediar palabra, se mete por el extractor de la cocina. La chica de las alturas lo anima, lo ayuda. Sr. Chinarro aparece por la ventana del piso de arriba que da al patio de luces. La chica se tira al vacío y queda tumbada boca arriba. Poca altura, dice. Poca altura, repite Sr. Chinarro, ya te dije que había que subir al menos un piso más.

a pan

miércoles, 24 junio 2013. Juan está sentado en una grada vacía, muy blanca, que parece un decorado de aquel programa que se llamaba "El planeta imaginario". Me acerco y, sin decir nada, se levanta y me da un abrazo. Su cuello huele a pan.

hacer reír

martes, 23 julio 2013. Por como vamos vestidos, parece que volvemos de una fiesta. Se abre la puerta de un ascensor, corro hacia dentro. El ascensor se transforma en un autobús. El autobús debe volver a recoger a más gente. le digo a Alberto que nos hagamos los dormidos para que, cuando se vuelvan a abrir las puertas, los demás se rían.

tempus fugit

domingo, 21 julio 2013. Debo encontrar unos regalos y envolverlos. Dentro de cada mueble o cajón que abro aparece un regalo a cual más infantil. Cuando me decido a envolverlos, porque no me queda tiempo para seguir buscando, el papel de regalo siempre me queda corto. Llaman a la puerta, son varias vecinas que, sin mediar palabra, entran en casa, abren los cajones y se llevan los manteles que mi madre bordó de joven.