indio

sábado, 28 junio 2008. Estoy en un bar de carretera y me llama la atención que el dueño no se dé cuenta de que los clientes, casi todos en mono de faena, le roban los chorizos que hay sobre la barra. El bar está en obras, están tirando un muro. La hija del dueño, me dice con mucho misterio que la acompañe al servicio. Me lleva detrás del bar, a un descampado que da a unos montes con árboles altísimos. Quiere que la ayude a escapar, dice, porque cuando tiren el muro aparecerá pintada en la pared la cara de un indio, el padre de sus dos hijos. Dice que si su padre se entera de que sus nietos son hijos de un indio los matará a los tres. Ayudo a la chica con las maletas, mientras ella lleva a los niños. Llegamos a un río, la chica cruza con las maletas, después pasa a uno de los niños y, una vez en la otra orilla, le da una patada al puente y lo rompe. Tienes que quedarte con el otro niño, dice, te lo regalo, y se va.