funambulista

domingo, 16 octubre 2016. Parece una ciudad en obras o en ruinas. Salto de un montón de escombros a otro. Mi madre me espera al final de la calle. Dice que crucemos el puente, que nos esperan para comer. El puente es una especie de cornisa de cristal o metacrilato de unos 20 centímetros de ancho. Pienso que mi madre puede caerse. De un brinco se sube a la baranda y camina como un funambulista. Apúrate, me dice, o llegaremos tarde.