sybilla

jueves, 9 julio 2026. Vuelvo a casa de mis padres, es muy tarde, todo está muy oscuro y las calles en obras. Laura dice que me acompaña, que no tiene prisa. Me habla de poetas que no conozco. En el portal de casa hay una chica muy alta en bata (mide casi dos metros). Entramos. En el portal hay un montón de sábanas mal tendidas (se supone que ha llovido y alguien las ha puesto allí). Reconozco las sábanas de mi hermana y la recojo con mucha vergüenza. Entramos en el ascensor y Laura se despide. Le preguntó si no le da miedo volver sola. No le da miedo. Al llegar a casa hay una habitación que parece un tubo con mucha gente viendo en la tele un programa sobre las Azores. Mi madre protesta desde el fondo, quiere verlo pero ni lo ve ni lo oye. Le pongo una tele vertical solo para ella. La mira como si fuese una niña, con muchísima ilusión. Llega mi tía M y empieza a hablar. Pregunta qué es eso tan interesante que estamos viendo. Es Sybilla. Dice que no, que Sybilla murió. No le hago caso. Se enfada muchísimo. Alguien dice en la tele: Como ha dicho Sybilla... Mi tía se calla, y después dice: Nos es Sybilla, han dicho Cybilla, es otra.