jueves, 17 septiembre 2026. Estoy en la cornisa de un edifico de ladrillo rojo. Intento volver sobre mis pasos, pero no sé cómo he llegado hasta allí. En la azotea hay un ascensor muy antiguo. Dudo que funcione. Abro, los botones son diminutos y no tienen números. Pulso el que queda más abajo. En ese momento llegan tres personas y me dicen que esa planta ya no existe. Pulsan otro botón. Llegamos directamente a la calle, a un polígono con naves. Las personas que iban conmigo echan a correr, huyen de algo, corro detrás de ellas. Entran en un descampado vallado y de repente se hace de noche. Se tiran sobre un montículo de tierra muy oscura y desaparecen. Corro hacia el lado porque supongo que va a llegar alguien. Así es, unos tipos se suben al montículo y lo revuelven con palos. No dan con ellos, se marchan. Yo también me voy. Miro hacia atrás y veo brillar algunas partículas. Pienso que se han convertido en tierra.