bolsos

sábado, 31 octubre 2009. Le digo a mi hermana que salgo a comprarme un bolso. Dice que me acompaña y, en vez de vestirse, se desnuda. Ante mi cara de estupor, se pone varias prendas, unas encima de otras, hasta no poder moverse. Mientras espero a que se arregle, salgo a la terraza. En cada terraza del bloque que queda enfrente hay una chica con un bolso enorme, me lo muestran y se ríen.