martes, 21 julio 2026. Estoy en la cola de un supermercado. Hay una pecera de cristal con una chica haciendo cuentas y un chico detrás de una ventanita tamaño gatera. Cuando llega mi turno me dice que me he equivocado de cola, que esa es solo para devoluciones. Hago la cola que está al lado. Cuando voy a pagar, me doy cuenta de que yo iba a devolver un queso rallado congelado con muy mala pinta.