diecisiete

sábado, 1 agosto 2026. Alguien habla de comida. En ese momento noto algo en la boca. Tiro, y me saco un hilo de diecisiete centímetros.

bolso y taxi

miércoles, 29 julio 2026. Estamos delante de un escaparate de bolsos. Nos fijamos en el mismo y pensamos que para el cumpleaños de su hermana. Entramos. La tienda es un espacio enorme con mesas donde los clientes se sientan para ser atendidos. Nos recibe un tipo que parece Wonka. Nos sienta, a pesar de que decimos que ya hemos decidido em modelo. Nos ofrece una bebida, pero queremos irnos cuanto antes. Nos lleva a la caja y nos traen el bolso que no se parece en nada al elegido. Es negro, opaco y pequeño; el que yo elegí era azul irisado y grande. Por más que lo explico ponen cara de no entender.
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Mi tía M y yo vamos a visitar a alguien que está en el hospital. Paramos un taxi. Dentro ya hay una chica. De repente, nada más empezar a movernos, dice que se baja. No solo no paga su parte si no que nos pide dinero. Dice que la acompañemos a su casa y nos lo devolverá. Su casa parece un anticuario de muebles recargados. En la pared hay un cuadro enorme de un grupo tocando el tambor donde sale ella de niña. Cuidado con el cuadro, nos advierte, su lo miras más de cinco segundos seguidos se activa. Efectivamente, se convierte en un vídeo donde todo el grupo salta y baila mientras tocan. La niña se va convirtiendo en mujer durante el video. Se parece a Helena. Me pregunto si será ella y no la he reconocido. De repente aparece Enrique, su padre. Está enorme, mide más de dos metros. Lleva una especie de camiseta/vestido y se ha hecho una cresta. Da un poco de miedo. Advierto a mi tía de que es amigo. El tipo más culto y sensible que conozco. Mi tía lo mira con recelo. Me invento que es el alcalde de su pueblo porque a ella idolatra a quien tenga poder. Enrique se acerca y me abraza durante un buen rato.

de mochila

lunes, 27 julio 2026. Levanto a mi padre de la cama, le digo que podemos probar a que ande, que se apoye en mi espalda. Me lo pongo como si fuera una mochila. Tira de mí hacia atrás y caemos al suelo, yo tumbada la boca arriba sobre él. Pienso que no sé cómo vamos a levantarnos.
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Llegamos en coche a casa de mi prima Rosi para darle el pésame por la muerte de mi tía Rosa. Aparcamos directamente en la terraza (imposible porque es un piso). Mi prima se excusa por la camiseta que lleva. Dice que es uno de los bocetos que usaron para las bolsas de pipas. Le cuento que mi tía M me encargó una bolsa de pipas, casi se ahoga y me acusó de querer matarla para heredar. Mi prima y su marido se ríen. Le doy un abrazo. Al separarme me dice que creía que el abrazo sería más largo. Veo pulular por el salón (que es enorme y está lleno de muebles) a mi primo Francesco. De repente ya estamos volviendo a casa. Le digo Alberto que no he podido hablar con mi primo, si le ha dado el pésame. Dice que solo lo ha saludado desde lejos.

tormenta

miércoles, 22 julio 2026. Estamos de viaje. La ciudad tiene pasarelas por encima de un río enorme, que a ratos parece el mar (en otros sueños se suponía que esto era Brasil, ahora parece un país nórdico). Vamos con Agustín. Solo tenemos dos días. Les digo que podemos hacerlo cada fin de semana, para ir viendo el mundo entero. De repente estamos en el hotel, es de madrugada y hay tanto silencio que me llama la atención. Corro la cortina, tormenta enorme pero no se oye ni una gota. Pienso que hay doble cristalera. Al darme la vuelta, mi padre está tumbado en una cama de matrimonio, dice que no se puede mover y que quiere levantarse, que ya es su hora. Le digo que es de madrugada, qué siga durmiendo, pero insiste en que lo levante. Me pregunto cómo ha llegado hasta allí.

peceras

martes, 21 julio 2026. Estoy en la cola de un supermercado. Hay una pecera de cristal con una chica haciendo cuentas y un chico detrás de una ventanita tamaño gatera. Cuando llega mi turno me dice que me he equivocado de cola, que esa es solo para devoluciones. Hago la cola que está al lado. Cuando voy a pagar, me doy cuenta de que yo iba a devolver un queso rallado congelado con muy mala pinta.

fideos

domingo, 19 julio 2026. Tengo delante a Jota. Mientras come fideos chinos, dice sin mirarme que me equivoque en algo y tengo que rectificarlo (no recuerdo si era un texto u otra cosa). Yo no digo nada, solo lo miro mientras come.

sena

sábado, 18 julio 2026. Bajo una escalera de piedra y doy a lo que parece la orilla del Sena. Veo aún tipo con su hijo sentado al borde, con las piernas colgando. Parecen muy felices. El tipo se vuelve y me llama con la mano. Es Juano. No sé qué hace a orillas del Sena. No sé qué hago yo a orillas del Sena.

los fantasmas no usan reloj

jueves, 16 julio 2026. Estoy en un museo. Entró en una sala que da a una escalera de servicio. Bajo, llego a un despacho muy austero. Mesa Toré está detrás de la mesa y la que parece su mujer delante.  Los saludo, pero no parecen verme. Cruzo el despacho, llego a otra escalera y sigo bajando. Da a un patio muy grande. En el suelo, junto a la pared, veo mi reloj Swatch azul al que tenía que ponerle la pila (lo recojo, sigue sin pila). No entiendo qué hace ahí. Al fondo me parece ver a Itziar y a Eva buscando algo en sus bolsas de viaje. Las saludo, pero tampoco me ven. Empiezo a pensar que soy un fantasma pero, si lo soy, ¿cómo he podido coger entonces el reloj?
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Estoy en la parada de autobús de calle Cristo con mi madre. Le digo que no se quede atrás y pase delante de mí para que no se pierda. Se convierte en Masip ver y la veo entrar por la puerta de los pilotos. No puedo seguirla porque alguien empuja mi cola. Una vez dentro, no hay asientos, hay una sala de estar con una mesa camilla. Alguien llega y saca unos enchufes de entre las faldas de la mesa. Me da mala espina.

padrenuestro

martes, 14 julio 2026. Tengo que llevar unos papeles a un sitio (no recuerdo dónde), pero temo haberlos perdido. Busco en el maletero del coche que está mal aparcado a la puerta de casa de mis padres. Está lleno de papeles y cartones. También veo unos billetes muy grandes que parecen falsos. Un tipo llega y me pregunta algo. Me distraigo y vuelvo a perder los papeles y el dinero.
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Vamos en autobús. Alberto está sentado cerca del conductor y yo voy a fondo. Alberto está muy despeinado, no parece él. Le hago una seña, pero no me entiende. De repente todos empiezan a rezar el Padrenuestro. Dos señoras que van delante de mí siguen hablando de sus cosas y no rezan. Un hombre con mala pinta les dije que no tienen derecho a ir sentadas. Las señoras se levantan dócilmente.

melocotón

lunes, 13 julio 2026. Llegamos a una tienda, hay una cola enorme y pienso que Alberto no va a aguantar mucho. Mientras él espera yo busco el servicio. El servicio es una habitación cuadrada muy grande con un váter muy pequeño. Hay una chica sentada al lado con la cabeza apoyada en las manos. Le pregunto si se encuentra bien.  Dice que sí. Me pregunta si sé nadar, señalando con la cabeza el váter. Deduzco que esta muy sucio y me voy. Le digo a Alberto que voy a casa de mi abuela y vuelvo. Alberto saluda a una chica, con el pelo reteñido muy sucio, pellizcándole la barbilla. No entiendo a qué viene tanta familiaridad. Bajo la calle de mi abuela a grandes saltos y en cada salto vuelo un metro sobre la acera. Al llegar, todo está cambiado, hay un gran salón de actos. Cristina Consuegra se quita el vestido, lleva debajo otro de gasa y baila como lo haría una profesional. Todo el mundo aplaude. Se abre el vestido y muestra unos abdominales marcadísimos. Pienso que son pintados. Me acerco cuando me llama. Como no quiero bailar me tumbo en el suelo y le digo que voy a cogerla a plancha. Al levantarla, no tengo suficiente fuerza y se me cae. Al tumbarme he marcado sin querer y he llamado a un número con nombre Melocotón. Pienso que quizá sea el número de una fábrica de mermelada, pero no entiendo por qué está en mi agenda. Suena el móvil y es Melocotón. Una chica que dice llamarse Pili me pregunta si puede darle mi número a otra chica que quiere pedirme algo. Le pregunto quién es (no conozco a ninguna Pili). Soy Pili, repite con tono de ¿pero no me reconoces? Alberto dice que es una poeta vasca que conocimos en nosedónde y que hemos visto mil veces en la tele.

planes

sábado, 11 julio 2026. Por la calle, le cuento a alguien que tengo que arreglar la llegada a casa con Alberto, porque si empezamos a hacer planes, discutimos. Va a ser mejor que cada uno se ponga a hacer sus cosas, le digo. Llegamos a una sala de espera para tomar un ascensor. El ascensorista solo deja pasar a las personas que le gusta cómo van vestidas. Vosotros no tenéis mala pinta, nos dice a cuatro de los que esperamos. Entramos. Un chico me pregunta si me acuerdo de él. Le digo que sí, que nos vimos en la terraza del hotel Molina Lario y le dije que se parecía a Oeste. Dice que no. Estoy segura de que es él,  pero no discuto. Se acercan unas chicas muy jóvenes. Una nos enseña un libro que en realidad es una caja con muchas cajitas pequeñas dentro. Me lo quiere regalar. Le digo que no me gustan los libros que no son rectangulares y verticales, que una vez me regalaron un libro circular y lo tiré. Una de las chicas me recuerda a Tulsa. Como si leyera mis pensamientos, y no quisiera que la reconocieran, sale corriendo.

alféizar

viernes, 10 julio 2026. Javi, Marcos y yo estamos asomados a una ventana. El alféizar como medio metro. Eso me da sensación de seguridad. Miramos el paisaje, unas calles que parecen Praga, que se va oscureciendo. Yo estoy entre los dos. Se juntan para hablar y de repente sus labios parecen rozarse. Nos reímos.

sybilla

jueves, 9 julio 2026. Vuelvo a casa de mis padres, es muy tarde, todo está muy oscuro y las calles en obras. Laura dice que me acompaña, que no tiene prisa. Me habla de poetas que no conozco. En el portal de casa hay una chica muy alta en bata (mide casi dos metros). Entramos. En el portal hay un montón de sábanas mal tendidas (se supone que ha llovido y alguien las ha puesto allí). Reconozco las sábanas de mi hermana y la recojo con mucha vergüenza. Entramos en el ascensor y Laura se despide. Le preguntó si no le da miedo volver sola. No le da miedo. Al llegar a casa hay una habitación que parece un tubo con mucha gente viendo en la tele un programa sobre las Azores. Mi madre protesta desde el fondo, quiere verlo pero ni lo ve ni lo oye. Le pongo una tele vertical solo para ella. La mira como si fuese una niña, con muchísima ilusión. Llega mi tía M y empieza a hablar. Pregunta qué es eso tan interesante que estamos viendo. Es Sybilla. Dice que no, que Sybilla murió. No le hago caso. Se enfada muchísimo. Alguien dice en la tele: Como ha dicho Sybilla... Mi tía se calla, y después dice: Nos es Sybilla, han dicho Cybilla, es otra.

paradas

lunes, 6 julio 2026. Salgo de un edifico con paredes de cristal. En una de las salas veo a Vicente dando una clase. Me saluda desde lejos. Salgo a toda prisa porque pierdo el autobús. Las paradas están llenas de gente esperando. Por las aceras no se puede avanzar. En ninguna parada aparece el número del bus que debo coger.


real doll

domingo, 5 julio 2026. Voy por un paisaje muy raro. Todo es color mantequilla y al fondo hay una catarata plana y lenta. De repente estoy encima de la catarata y tengo que bajar. No sé si dejarme caer o si podría deslizarme por la pared blanda.
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Estoy en casa de Francis. Es una casa con los pasillos muy estrechos y habitaciones casi sin muebles. Dice que tiene que esconder a Ana. Está desnuda y quieta, parece una Real doll. La sube al alféizar una ventana y cierra por dentro. La ventana no tiene cortina. Pienso que sí pretende esconderla quien llegue la va a haber de todos modos.
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En el despacho de Alberto hay un dinosaurio de trapo morado. Tiene manchas de talco. Pienso que se lo ha olvidado Nadia. En el suelo hay zapatos amontonados. Busco unos blancos y negros de cordones, pero no es tan. En un rincón junto a la cama hay una caja con cuatro bricks de leche. Le digo a Alberto que no los guarde, que no son nuestros,  que me los encargo Salud y se los tengo que dar cuando encuentre los zapatos.
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Una chica, qué se parece mucho a María, me pregunta, por Dios y los hijos. Le digo que nunca he creído en la magia, así en general, y que si hubiera tenido hijos no los hubiese bautizado, habría dejado que decidieran ellos cuando fueran mayores. Intento no decir nada que moleste a nadie, pues hay más gente en la mesa. Mientras hablamos comemos paella.

chabolas

viernes, 3 julio 2026. Francis y yo paseamos por un barrio de chabolas sobre un acantilado. No hablamos, solo miramos y paseamos lentamente.

aguacate

martes, 30 junio 2026. Alberto dice que llegamos tarde, pero se entretiene metiéndose detrás del mostrador de Correos a hablar con una chica rubia muy gorda con los ojos saltones. Me doy cuenta de que voy sin zapatos y salgo. La calle tiene un palmo de agua. En un principio me remango los pantalones (que son de pijama), pero cuando veo que el agua sigue subiendo los suelto y dejo que se mojen. Alguien me dice que ha crecido un árbol en el descampado. Me extraña puerta era de tierra de obra. Cuando llego, efectivamente, hay un arbolito de menos de un metro de alto con varios aguacates. Me quito los pantalones, los exprimo sobre el árbol para regarlo.

adoquines y tarta pequeña

lunes, 29 junio 2026. Estoy con Iker, Chivite y Joan. Vamos hacia el hotel para arreglarnos e ir a cenar. Me cojo del brazo de Chivite, pero parece el de Joan. Le cuento que siempre me adelanto a lo que va a pasar y pienso que todo será peor de lo que después es en realidad, que en eso nos parecemos. Dice que estoy equivocada, que él no es así en absoluto. Me sorprende. Llegamos al hotel (que es el portal de mi casa), ya son las nueve. Les digo que se me ha ido el tiempo, que tengo que ir a casa de mis padres. No dicen nada y entran en el ascensor. Salgo a la calle muy triste, hay una cuesta de adoquines muy brillantes y pienso que mi vida es una fila de piedras alargadas y una de ellas atravesada. Tal como lo pienso, las piedras aparecen sobre los adoquines. Alberto se acerca, me pone la mano en el hombro, y me dice que no puedo hundirme cada vez que se me acabe un gran amor. ¿Qué gran amor?, le pregunto.
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Estamos en la entrada de una bar. Hay varias personas de mi familia y algunos amigos. Mi primo Francesco lleva una tarta en la mano. Me acerco. Felicidades, le digo. Él me abraza y casi se echa a llorar. Me pregunta si sé cuántos cumple. Tienes un año más que yo, le digo. Abre la tarta y empieza a cortarla en triángulos aunque es rectangular. La veo pequeña para tanta gente.

carpincho

domingo, 28 junio 2026. Estoy en una habitación enorme, cuadrada. Alguien habla de un perro robot que han inventado. En ese momento entra un perro marrón de pelo corto. Parece un carpincho. Se me sube. Les digo que es perfecto, que no huele a perro, que es como abrazar a un peluche, pero calentito.

uña

 sábado, 27 junio 2026. Me miro la uña del pulgar del pie derecho. Se cae a pedazos.