solapas

viernes, 29 agosto 08. Le regalo un libro a Muñoz Quintana. Lo abre ilusionado y comienza a leer las solapas del libro. Incluso se guía con el dedo por cada línea. Está feliz. Yo no entiendo nada, porque de repente me doy cuenta de que tanto en las solapas como en el libro no hay nada impreso.