miércoles, 14 octubre 2026. Estamos en casa de mi abuela intentando retozar en el sofá del cuarto de estar. Siempre pasa algo que nos interrumpe. Mi madre entra en la cocina, le digo a Alberto que puede oírnos. Veo como mi madre se tumba en el suelo del patio con la cabeza chorreando. Voy a secarle el pelo para que no se enfríe. Me extraña que se haya lavado la cabeza ella sola. Cuando llego esta tumbada boca arriba, sonriendo con los ojos cerrados. Tiene el pelo completamente blanco.